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jueves, 17 de abril de 2014

ACTITUD...

¿Sabes esos días que te levantas sin ganas?
Esos en los que te gustaría que el mundo se olvidara de ti unas horas…
¿Sabes, esos en los que abres los ojos y piensas “madre mía, que largo va a ser el día”?
¿Ese es tu día hoy?

Probemos algo…

Levántate de la cama de un salto, no te arrastres.
Estírate con ganas, hasta marearte si hace falta.
Ponte música, esa que hace que te sientas en un videoclip.

¡Métete en la ducha y canta!
¿Recuerdas cuando eras pequeño, que te hacías cosas en el pelo con espuma? ¿hace cuanto que no lo haces? ¿Y a qué esperas?

Sécate con ritmo, a lo Demi Moore en Striptease…
MÍRATE
No, mírate bien… reconócete en el espejo.
MOTIVATE

Coge esa ropa especial, esa del “buen rollo”
Esa con la que te ves de “guapo subido”
“es que es para ocasiones especiales…” HOY es esa ocasión.
¿Hay algo más especial que tomar conciencia de ti mismo y de tu vida?

Sal con entusiasmo.
No pases por el suelo, PISALO.
Mira hacia arriba cuando camines…
“¿Ese edificio es nuevo?”
Probablemente lleva más tiempo ahí que tú…

Mira a la gente, no juzgues, solo observa…
Prueba a decir lo bueno.
Nos encerramos en las cosas que nos faltan, las que no nos gustan, las que nos dan rabia…
Seguro que encuentras cosas buenas en tu vida.

CONTÁGIATE de la buena energía.
Pensar en positivo es la mejor vitamina.
  
Hay problemas, millones, infinitos... 
El dinero, la gente, el trabajo, tu pareja…
Solucionarlos no siempre está en nuestras manos. 

Te va a dar igual lo mucho que te enfades, lo mal que estés o la pereza con la que lo afrontes. 
Seguirán ahí…
El problema es dejarse llevar por el problema.

¿Y si cambias tu ACTITUD?
Igual tarda lo mismo en solucionarse, pero se lleva de otra manera…


Prueba… Siempre estas a tiempo de volver a lo mismo.

martes, 21 de enero de 2014

EVIDENCIA...

Hoy me ha llamado especialmente la atención una palabra…
Si, así, sin más. EVIDENCIA…
Cada uno tendremos en nuestra cabeza lo que para nosotros significa, pero por apuntar algo:

“Por evidencia se entiende la certeza clara y manifiesta de una cosa, de tal forma que nadie puede dudar de ella, ni negarla…”

Vamos, lo que todo el mundo ve, lo que todo el mundo sabe, en lo que todo el mundo está de acuerdo…

Con ejemplos siempre se ve mejor...

  • ENCUENTROS EN EL TRABAJO

- “¡Hola guapi!”
- “eh, que pasa…”
- “UY UY UY… ¿Y esos humos? ¿Mal fin de semana?

Vamos a ver…
Si sabes que no me caes bien, si sabes que se que no te caigo bien, si sabes que no voy a seguirte la conversación, si sabes que para mí supone el mismo esfuerzo que para ti…
¿Por qué te empeñas en poner sonrisa y hacer preguntas que no vienen a cuento?
¡Ahórratelo!

Evidencia = NO NOS SOPORTAMOS

  • AMIGOS/AS

-          “¡Que morena estas tía!”
-          “me fui a la nieve… ¿qué tal las navidades?”
-          “Bien, aunque creo que me he pasado un poco con la comida… ¿no me lo notas?”


Es evidente que has engordado, se ve en los mofletes, en los brazo y en el culo...
Se ve en que llevas el botón del pantalón desabrochado…
Se ve, vamos.

Y aquí, ¿qué quieres que te diga? 
¡Lo que me estas pidiendo es que mienta! Bueno, eso, o estas poniendo la primera piedra para que nos dejemos de hablar... Porque las dos sabemos que como diga “pues sí, pero vamos, que esos son unos días de comer sano y hacer ejercicio…”
Se lía parda…

¡¡LO SABES!! ¿Para qué preguntas?

EVIDENCIA = QUIERES QUE TE MIENTA

  • ENCUENTROS CON PADRES

-      ¿Juan?

-      " Shhhh!! Que  desprietas al a vieja, un scretoooo, sssssssh, ven ven… ssssssss que man liaoo un poquito, y man debido ponr algonnnnn la copa, prque prque no he bebido na”

Por aquí, madres de España, creo que hemos pasado todos… incluso vosotras, y los que vendrán.

Yo lo veo así: Tu hijo, llega a casa, tarda 15 minutos en acertar dónde está la cerradura de la puerta y otros 15 en conseguir meter la llave; va dando tumbos por el pasillo y tropezando con todo lo que pilla, incluso lo inexistente…

A todo esto, tú, madre paciente, madre que solo hay una, lo estas viendo todo desde el final del pasillo…
Y aún así, en serio, ¿lo vas a hacer?

-          “¡Juan! ¿ESTAS BORRACHO?”

Ole tú. Claro que sí madre, OLE TÚ.

EVIDENCIA= LO SABES Y NO QUIERES VERLO


Desde aquí quiero hacer un llamamiento a la HONESTIDAD DE LO EVIDENTE…
Unámonos todos y consigamos que lo evidente, sea más evidente dejándolo en estado puro...
Poque ese estado, es el mejor.



martes, 15 de octubre de 2013

LAURA (PARTE IV)

“Anda que… a ti ya te vale ¿eh? ¿Dónde estabas?”
“Lo siento gorda… Me ha pasado algo bastante raro, la verdad”
“¿me lo puedes contar comiendo? Tengo el estómago que no para de hacer “gru-gru”

Llegaron a un japo que está cerca de la plaza de Santa Ana.
Laura la puso al día de su extraña mañana y se centró sobre todo en aquella anciana que se había ganado su curiosidad y cariño en tan poco tiempo.

“Siempre has sido demasiado sensible tía…”
“Que no Ana, tenías que haberla visto… tiene algo, en serio”
“¿Arrugas?”
“De verdad que no se te puede contar nada en serio, ¡todo te lo tomas a coña!”
“no te enfades… es que siempre te pasan cosas de estas y siempre acabas metiéndote en unos fregaos emocionales que “pa´que”

Estaban por el primer plato, cuando dos chavales llegaron a su mesa de cuatro personas.

“¡Hola! Disculpad chicas, ¿os importa que compartamos mesa? Es la única posibilidad que nos dan, todo está lleno”
“¡Claro chulazo! Sentaros a nuestra vera…”

Ana tenía una facilidad de tratar al género masculino que no era ni medio normal. La verdad que en ese sentido Laura era más tímida.

“Gracias…”

La verdad que el chaval no estaba nada mal y a Ana le había faltado tiempo para darse cuenta. Alto, ojos verdes, buena planta… no, no estaba nada mal. ¿Su amigo? Ni se fijaron en él. Del montón. Saludó con un tímido “Que hay” y se sentó sin mediar palabra al lado de Laura.

Ana hizo ese gesto habitual en ella de abrir mucho los ojos y sacar morritos… Ese que siempre hace cuando algo o alguien le gusta y no puede decirlo.

“Bueno, pues lo que te decía, María tiene ángel…”
“Si, claro que si… Oye moreno, y ¿Solís venir mucho por aquí?”
“La verdad es que no, hemos acabado aquí de casualidad…”
“¡¡como nosotras!! Mira que es sabio el destino…”

Ya está. Ya no existía nadie más en la mesa. Se pusieron a hablar entre los dos, dejando de lado a Laura y el chavalin tímido.

“Pues se ha quedado buena tarde ¿eh?”
“Si… ¿siempre te hace lo mismo?”
“Siempre. ¿A ti?”
“Si. Y la verdad que siempre acabamos igual. Me enfado con él, me pide perdón, me asegura que no volverá a pasar y siempre pasa igual”
“Si, jejeje, se bien lo que me dices. ¿No te pasa que cuando salís por la noche le da igual cómo sea la chica, que se pone a tontear con ella?”
“¡Si! Que yo pienso “mira que estoy desesperado, pero vamos, ni con un palo…”
“jejejejejeje”

Se generó de repente una complicidad entre los dos brutal.
Tanto, que hasta Ana y su nuevo ligue de ojos verdes dejaron de hablar entre ellos, intentando entender porqué aquellos dos se reían tanto.

“Bueno qué tortolitos… ¿por qué tanta risa?”
“Nada Ana, nada ¿has terminado? tengo que seguir con la ruta…”
“Si, si. Vamos. Bueno Jose, lo dicho, nos decimos algo esta semana. Guárdate el número bien ¿eh?”

“¿Espero que no te parezca inoportuna la pregunta Laura, pero qué ruta estas haciendo?”
“Tranqui Juanma. Estoy buscando curro. Necesito un trabajo a media jornada que me suponga un respiro para llegar a fin de mes”
“¿Estas de coña? ¡¡Es la leche!! Estoy buscando recepcionista en mi clínica de fisioterapia por las tardes. Sería  de 4 a 9”
“¿Qué? Jejeje, hay Juanma, qué curioso el destino a veces… ¿y cuándo dices que empiezo?”
“¡Mañana mismo! Pásate como a las 3 y así te explico todo con calma, aunque es muy sencillo. Mira, en  la tarjeta está la dirección y mi teléfono. Generalmente hago la típica entrevista aburrida de trabajo, pero me voy a fiar del buen rollo que me transmites”

Que maravilla cuando la vida se pone a favor de uno. Dicen que después de la tormenta llega la calma y todo parecía indicar que le tocaba “la calma” a Laura.

“¡Super majo tía! Y mira que yo no soy muy de calar a la gente de primeras, pero este chico tiene rollo…”
“Lau, de verdad, este chico era un soso y punto. Ni si quiera estaba bueno”
“Gorda, por favor, ¿podrías dejar de pensar por un segundo en guarrear con chicos y escuchar? ¡Que me ha ofrecido trabajo!”
“¿En serio? ¡¡Enhorabuena!! Fíjate que ya me parece hasta un poco más mono…”
“Espera, espera…”

En el descansillo de casa se pararon en seco. Laura estaba blanca.

“otra vez no… no me lo puedo creer…”
“¡Tía! ¿Dónde crees que vas? ¡¡Lau!! ¿Y si hay alguien?”
“Pues si hay alguien me va a oír… ya esta bien ¿no?”

Entró decidida aunque, para qué mentir, acojonada, en casa. En esta ocasión, sólo estaba la puerta abierta. Los muebles intactos. No parecía haber nadie… hasta que se cerró la puerta del baño”

“¿Quién está ahí?” (Cogió el rodillo de amasar de  la encimera) “sal que te vea cabrón”

Un señor de unos 50 años aproximadamente vestido con mono azul salió del baño… con las manos en alto.

“¿Señorita Laura?”
“¿Y usted quien es y qué hace en mi casa?”
“Lo siento muchísimo señorita. Soy el portero. Discúlpeme, no solemos entrar en las casa a no ser que sea una urgencia. No tengo su contacto. Y está inundando la casa del vecino de abajo, porque no ha cerrado bien el grifo…”
Laura miró a Ana que estaba asomada en la puerta de la entrada…
“UPS…”

“Lo siento mucho, disculpe por las molestias…”
“No hay problema, pero tendrá que hablar con el vecino para la reparación. Por cierto, le ha llegado un paquete esta mañana a la conserjería y tiene el buzón lleno señorita…”
“Vaya… si, lo siento, soy un desastre, espere que le acompaño y así me da el paquete”

De la que salía Ana se apartó de la puerta con cara de disculpa…
“Tía, lo siento, la resaca…”
“Shhh… ya hablamos luego…”

Llegando a la conserjería después de un incomodo silencio de 10 minutos…
“Pues fíjese que es raro, porque un paquete… no creo que mi padre me haya mandado nada… ¿Y lo trajo un mensajero?”
“No, no. Un chaval que dijo que te conocía. Mira, este es”
“¿un chaval? ¿No le dio ningún nombre, o un sobre, o algo…?”
“sólo esto…”

De camino a casa desenvolvió el paquete de color azul. Ni nota, ni sobre… nada.
Sólo una caja. Negra. Del tamaño de un folio. La abrió….

“No me lo puedo creer… ¿Qué broma macabra es esta?”
El collar que le habían robado de su madre.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Abuela

Y ahora lo entiendo…
No cuando yo quise
No cuando tú me lo contaste…

Ahora, ahora que lo necesito
Ahora que lo he vivido
Ahora que no estas para agradecerte y abrazarte…

Pero estás.
Estás en cada ola del mar
En cada paso en la arena
En cada brisa marinera

Estas en las noches en las que abro la ventana y el aire fresco llena mi cuarto
Disfrutando de mis risas y consolando mis llantos.

Estas en mí, porque eres mi yo más auténtico
Estabas de una manera tan especial, que al no estar, aún estás más…

Que sabiduría la tuya…

Diste lecciones en vida, que sólo con tu partida, se han hecho efectivas
No enseñabas, contabas
No juzgabas, observabas
No odiabas, perdonabas…

Y todo con una filosofía de vida sencilla como la de una chiquilla
Una niña grande sin malear
Un alma pura sin un ápice de vanidad…

Te echo de menos mujer de ojos de mar…
Mujer de mirada triste por el sufrimiento que la vida no te dejó superar…

Te echo de menos abuela, más que al respirar
En cada alegría, en cada anécdota, en mi sueño y en mi realidad

Pero echarte de menos me refuerza, me llena de coraje
Cada paso que diste, es una lección en mi aprendizaje
Fuiste única, irrepetible, de la vida una autentica genialidad…


Abuela, lo mejor de mi vida es saber que estuviste, estas y estarás.

sábado, 31 de agosto de 2013

Mi verdad...

Sentimientos que nunca reconocí y hoy me atrevo
Cosas que quise decir y no dije
Momentos que antes fueron insuperables y hoy son intranscendentes
Decisiones…

Si miro atrás y pienso, todas ellas fueron parte de lo que hoy soy
Estoy aquí y ahora por lo que decidí
Por aquellas situaciones que pudieron ser y no fueron
Aquellas que fueron y no debieron ser

Pero me anclo al presente, al ahora
Porque los pasos de hoy serán el recuerdo de mañana
El “Sí” del momento, el acierto del futuro
La decisión del presente, la duda del ayer

Decisiones, situaciones, personas, experiencias, sentimientos…
Al final es eso, momentos, instantes…VIDA

Respira, siente, disfruta, RÍE
Pero llora, sufre, disiente, padece…
Porque todo suma, todo cuenta, todo enseña
No te cierres. Eres quien eres

Hoy me miro y por fin me veo.
Toco y por fin siento.
Me libero y por fin vivo.

Porque hoy me acepto
Me colmo de realidad, de conciencia y reconozco que No, no soy perfecta
Simplemente SOY y simplemente SER es lo más grande

Dos copas de vino y una vida de encubrimiento me destapan la mentira
Yo he descubierto parte de la mía
¿Cuánto te mientes tú?


domingo, 11 de agosto de 2013

¿A qué tiene miedo?


Estoy asqueado de todo. Otro día más de trabajo. Otro día más.
Me da la sensación de que nada me llena. Nada me sorprende. Nada me impacta.
No llego a sentir emoción. Ni amor. Ni ganas.
No recuerdo lo que es reír ni llorar. Soñar o vibrar.

NADA. Parece que he muerto.

Salgo a la calle buscando un aliciente, algo que me despierte. Que me reviva.
Pero ahí esta. La misma calle de cada día. El mismo ruido. Los coches. La gente…
Gente. Desconocidos que caminan sin prestar atención a nada. A nadie.

Y NADA. Parece que he muerto.

Llego a la oficina y allí están. Cada uno en su ordenador, pegados a la pantalla y sin levantar la vista.
Me siento. Dejo el maletín y comienzo a trabajar.
Suspiro. Las horas pasan y salgo a comer.
No tengo hambre, pero es la hora. La que marca el jefe. La que a él le parece correcta.

Y NADA. Parece que he muerto.

Alguien se cuelga de mi mano. Una mano pequeña y caliente, que aprieta la mía y me tira hacia abajo.
“señor, un secreto”
Me hizo un gesto con la otra mano para que me agachase.
Poniendo la mano en mi oído susurró “¿a qué tiene miedo?”
Y se fue. Me dio un beso en la mejilla y se fue al lado de una joven indigente que parecía ser su madre.

¿A qué tiene miedo?
Esa frase retumbaba en mi cabeza como si estuviese constantemente susurrándola al oído…
Aquella pequeña criatura de apenas 8 años descolocó mi hastío con 4 palabras.
“¿A qué tiene miedo?”

Abrí una botella de vino al llegar a casa.
Reflexioné. Pensé. Medité…
Una noche entera sin dormir y no tenía respuesta…
“¿A qué tengo miedo? A las arañas, al paro, a una enfermedad letal, a quedarme solo…
Hay muchas cosas. Pero ninguna me permitía cerrar los ojos y dormir.

La mañana siguiente me levanté de un salto de la cama.
Por la misma calle, por el mismo cruce, por el mismo trazado de cada día.
Busqué a aquella pequeña criatura de manos pequeñas que consiguió quitarme el sueño.
Allí estaba. A la puerta del mercado donde estaba el día anterior. Junto a la joven.

Me acerqué con respeto y le pedí permiso a su madre para hablar con ella. Asintió.

  -   “pequeña ¿cuál es la respuesta?
  -   “¿a qué tiene miedo señor?”
  -   "A muchas cosas"
  -   “¿Cosas que le pasan ahora?"
  -   “cosas que me dan miedo que pasen”
  -   “¿ve usted el futuro señor?”
  -   “jejeje. No pequeña”"
  -   "entonces si no pasan esas cosas, a usted lo que se le está pasando es la vida”

Me dio un abrazo y volvió a preguntar 
            -  “¿A qué tiene miedo señor?”
Le cogí la manita pequeña y mirando a sus grandes ojos pude contestar
            -  “A no vivir”

En ese momento un “clic” en mi cabeza cambió.
Mi revivir no lo trajo el dinero, el trabajo o la ambición…
Lo trajo una pequeña, desinteresada y llena de sabiduría interior que encontré un día por la calle.
La misma calle que cruzaba cada día.
En la misma esquina donde ella estaba siempre y nunca me había parado a mirar.

Ahora mi vida es mía.
Nada es lo mismo porque nada es igual.
Observo, no miro.
Disfruto, no cumplo.
Me reto, no me obligo.

Y a usted le pregunto “¿Cuál es su miedo señor?”




domingo, 14 de julio de 2013

Historias

Hay historias que no deberían ser contadas
Historias que han de quedarse dentro de nosotros y no salir nunca
Experiencias que marcan
Conversaciones que se graban
Sensaciones
Nuestras historias y de nadie más 

Hay historias que no pueden ser contadas
No las entenderían
No las sabríamos explicar
No las sabrían valorar
No tendrían nada que aportar al oírlas
Ni tu nada que ganar al contarlas

Hay historias que no pueden no ser contadas
No sabríamos vivir sin ellas
El sentido que ahora tienen algunas cosas no sería el mismo
Marcan el pasado
Se hacen significativas en el presente
Serán recuerdo de los nuestros en el futuro

Hay historias, miles, millones...
Historias reales, ficticias, divertidas, nostálgicas, anecdóticas...
Historias de vivos y muertos
De lo que pasó y pasará
De quién ganó, quién se enamoró, quien sufrió

Al final historias que llenan una vida
Una vida que puede ser de hastío, rutina, crisis, drama...
Una vida de princesas y dragones, guerreros y héroes, de comedia e intriga

Historias... 
Eres el protagonista de la tuya
Así que escribe la historia que te apetezca leer






domingo, 31 de marzo de 2013

M.


CAPÍTULO 1

“¡¡espera, espera tío…!!”
“¡¡¿Y AHORA QUÉ?!!”
“si nos pillan… ¿podrían meternos en la cárcel?”
“¡¡NO ME LO PUEDO CREER!! ¿Te entran dudas ahora? ¿En la puta puerta?”
“no, no… es solo que… ¡no se! ¿Cuánto nos podría caer?”
“¡DIOS! Cierra esa bocaza o te la cierro yo, nena”

Yo llevaba las herramientas y Tomy se encargaba de llevar el resto
Ninguno teníamos carnet de conducir aún, así que fuimos con las bicis
Hacia años que nadie entraba en aquel centro psiquiátrico
Estaba totalmente destruido

“Esto no encaja tío, no puedo abrir el candado… tendremos que saltar”
“Pero, ¡el muro es muy alto! Además del esfuerzo me entrará el asma, lo se”
“si no comieras tantos bollos Tomy… ¡Joder tío! ¡Ayuda algo! … a ver, saca el resto de cosas de la mochila”

Abrió la mochila, le dio la vuelta y calló todo al suelo…

“pero… ¿Qué? ¡¡TOMY!!”
“¿QUÉ? Si no te gusta el chocolate también los he traído con crema, fresa, hay bocatas de nocilla y de paté, patatas y chuches… también zumos y”
“¡¡CALLA!!...Tomy… ¿Dónde están las cosas que necesitamos?
“no especificaste… y tu traías herramientas, así que entendí que mi trabajo eran las provisiones…”
“¡¡CALLA JODER!!”

Eso me pasa por no hacerlo todo yo
No teníamos linterna, ni walkies, ni planos… NADA
Y encima la puerta no se abría

“Vale Tomy, entrelaza los dedos y cuando apoye el pié, me impulsas”
“¡pero no puedes ir tú solo! ¿Y si te pasa algo, cómo lo sabré?”
“por el walkie imaginario… ¡dale!”

Conseguí saltar a lo alto del muro, eso si, rajándome el jersey de mi abuela…
Lo difícil ahora sería bajar al otro lado
No sabes que tienes vértigo… hasta que lo sientes, claro

“coño, que alto”
“EH!! ¿¿QUIÉN ANDA AHÍ??”

Del susto me caí dentro del recinto y una luz apuntó a Tomy directamente a la cara
Era José, el guarda de seguridad

“Tomy, corre, ¡¡la linterna de la bici!! ¡¡Tíramela!! ¡Arráncala y tírala dentro!”

Lo hizo rápido, sin dejar de ser apuntado por la luz…
Cogí la linterna y me escondí detrás de un matorral, cojeando…
Si, me hice daño… mucho
Pero tenia que aguantar

“¿Qué haces aquí muchacho? No son horas ni lugar para un jovenzuelo”

Estaba temblando detrás del arbusto, Tomy era tan bueno, que no había mentido en su vida… ahora me la jugaba… y dependía de él.

“Hola José, buenas noches. Ya lo se, lo que pasa es que he quedado aquí con alguien…”
“¿con alguien? ¿No veo a nadie?”
“José, ¿te puedo hablar de hombre a hombre?”

Lo estaba flipando… ni un titubeo, ni un cambio de tono raro, ni un silencio entre palabras…

“he quedado con una chica que me gusta… estábamos a punto de besarnos cuando se ha puesto muy nerviosa y se ha tenido que ir a hacer pis detrás del arbusto… volverá ahora y si te ve, se asustará… y José, este seria mi primer beso… ¿no querrás privarme de esa maravilla verdad?”

Hubo un silencio, breve
Y una carcajada
“Aaaay! Pillin, pillin… y parecía tonto el Tomy… supongo que tus padres no saben que estás aquí, y no deberías de estar, así que, un beso y para casa eh Tomy, vendré en 15 minutos y como sigas aquí seré yo mismo el que te lleve de la oreja”
“¡Gracias José! Te debo una”

¡Qué cabrón! Ahí estaba el “ingenuo” mintiendo mejor que nadie…

“eh!! ¿Quién es la nena ahora eh?”
“Bieeeeen pequeña bola mentirosa, lo has hecho bien”
“tío, se que vas a hacerlo sí o sí, pero cuando llegues a casa, avisa ¿eh? Te dejo esto, por si las moscas”
“si cariño”

Me tiro un bocata y se fue.
Estaba solo, en una oscuridad fría, común a las 12:22 de la madrugada.
Probé con la luz de la bici, pero no se encendía.
Me tocaba enfrentarme a aquello sólo, a oscuras y con un bocata de nocilla como ayuda.
¡Genial!

Siempre se había dicho en el pueblo que en el antiguo psiquiátrico se escuchaban gritos de los locos que habían fallecido allí.
Contaban, que uno de los doctores torturaba a sus pacientes atándolos con la camisa de fuerza y arrancándoles los dientes uno a uno.

No me daba miedo… en realidad yo tenía una apuesta con Brenda.
Al final siempre es por una chica…
Iba a mi clase. Era la guapa del cole, todos babeábamos por ella…
Por ella y por su talla 100 de sujetador a sus 16 años…

Y cuando por fin saqué valentía para que fuera mi novia delante de sus 4 odiosas amigas riéndose por detrás… va y me suelta “¿y cómo se que me mereces? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por mí?

¿Por qué las mujeres hacen siempre eso?
¡Son chantajistas profesionales coño!
Mi madre con mi padre igual:
“cariño, mira que bolso más bonito”
“pero Laura, son 400 euros, la editorial da pasta, pero a este ritmo, contigo nos arruinamos”
“si me quisieras tanto como dices, no mirarías el precio y me lo comprarías…”

Total, que me lío, Brenda.

Le dije que haría cualquier cosa por ella… ¡CUALQUIERA!
“¿si?... pues quiero que me traigas el alicate con el que sacaban los dientes del psiquiátrico”

¡JODER! Pero… ¿qué clase de tía pide eso? ¡¡Vaya sádica!!
¿Y para qué lo querría? ¿Para sacármelos a mi cuando fuéramos novios?
Y yo como un imbécil ahorrando los 400 euros del puñetero bolso…

La puerta estaba cerrada con un madero atravesado.
¿En serio? ¿Esa es la seguridad de un centro en el que se supone que está maldito?
Que por otro lado lo entiendo…
¿Cuantos idiotas querrían entrar?
Bueno… en realidad, tantos como hayan conocido a Brenda

Una vez dentro oí un grito…
¡Dios! Casi me meo en los pantalones, pero no
Grité yo también… muy inteligente por mi parte…
Estuve a punto de abortar la misión… pero es que esas grandes tetas de Brenda…

Encontré el cuadro de luces… no funcionaría claro.
Le dí con cuidado, con el bocata de nocilla por si me electrocutaba
¡¡Se encendieron las luces!! Después de un ruidito bastante raro, la verdad
Parpadeaban algunas, como en las pelis de miedo…

Un pasillo larguísimo con habitaciones a los lados
Las puertas tenían la típica ventana de ojo de buey.
Me asomé a una de ellas.
No había mucho: una cama pequeña con barrotes en pies y cabeza, una mesa con una silla, una ventana con barrotes y un crucifijo en la pared.
Me atreví a entrar.
Por cierto… olía a pis todo
En las paredes había dibujos… como marcado con algo afilado
No creo que a los locos les dejaran punzones ni nada por el estilo, así que sería con las propias uñas…

Otro grito…
¡Esta vez lo entendí!
“Apaga la luz” “APAGA LA LUZ”
Ahora si me meé en los pantalones, pero no se lo contaría nunca a Brenda.

Salí de la habitación.
Claramente no a apagar la luz, sino a por el puñetero alicate y a largarme cuanto antes.
El pasillo no se acababa, había 4 plantas en aquel edificio y yo sin planos…
Ya no sabía si quería las tetas de Brenda o si las odiaba.

Subiendo a la segunda planta por las escaleras derruidas encontré restos de comida…
Un cacho de manzana podrida, un trozo de pan… briks de zumo…

Si fuera espíritu no comería manzanas la verdad… ya estás muerto, te han torturado y tú ¿vas a por manzanas? ¡¡Vete a por chocolate!! ¡¡O por hamburguesas!!
¡Todo lo que te hayan prohibido! ¡Si estás muerto joder!

“NIÑOOOOOOOOO”

Otro grito… venia de arriba…
Ya no me quedaba pis, ni voz para gritar…
Solo ganas de salir corriendo

Respiré el terrible olor a podrido y seguí subiendo…

“juro por Dios que como no esté en la segunda planta, le dan por culo a Brenda y mi orgullo”

Y al fondo del 2º piso, al final del pasillo… ¡¡ahí estaba!!
Una sala como de quirófano, con una camilla, una mesa metálica, una bandeja de plata, una lámpara encima…
Según iba avanzando, despacito…
(¿Por qué? Lo lógico sería correr, cogerlo y largarme lo más rápido posible… pues no me preguntes… no podía correr… era como en los sueños, cuando te persiguen y no puedes salir por patas… igual)

“EH!! NIÑO”

Sonaba detrás de mí…
No podía girarme, no podía moverme, sólo temblar como una nena…

“EH!!¿ESTAS SORDO?”

Y me puso la mano encima…
¡¡Ahí si!! Ahí si salí corriendo como en mi vida…
Me encerré en el cuarto de torturas… con pestillo, sin mirar atrás…

¡¡Muy bien!! Te persigue un espíritu y ¿cuál es el mejor sitio para refugiarte?
¡¡El cuarto de torturas claro!!
Pensé en atarme directamente a la cama y hacerme el harakiri para ahorrarle las molestias…
Vaya tela…
Mierda para Brenda y mis hormonas…


 CONTINUARA...






jueves, 28 de marzo de 2013

¿Y si fuera el último día de tu vida?


¿Cuántas veces te has caído y te has vuelto a levantar?
¿Cuántas veces has pensado que estás perdido?
¿Cuántas te has encontrado y te has vuelto a perder?
¿Cuántas personas te han decepcionado?

¿Cuántos golpes de realidad te has dado?
¿Cuántas espinas clavadas por amores no correspondidos?
¿Y correspondidos?
¿Cuánta incomprensión?
¿Cuánto cinismo?

¿Cuántas veces has dicho “es la última vez” y lo has vuelto a hacer?
¿Cuántas lagrimas derramadas por cosas que en su momento eran fundamentales y luego resultó que no?
¿Cuántas lecciones aprendidas?
¿Cuánta gente se quedó por el camino?
¿Cuánta te queda al lado?

¿Cuántas cosas has hecho sin querer?
¿Y queriendo?
¿Cuántas preguntas no has sabido contestar aún?
¿Cuántas respuestas no entiendes?
¿Cuánto dolor has soportado?
¿Cuánto has reído?
¿Cuánto has disfrutado?

Mira atrás, pero no te quedes en el pasado
Todo suma
Todo sirve
De todo se aprende

Pero VIVE
Tu presente
Con todas tus ganas
Ilusión y honestidad

Porque todo concluye…
Y ¿qué pasaría si hoy fuera el último día de tu vida?
¿Dirías  que has VIVIDO?

sábado, 16 de marzo de 2013

Álvaro


Me llamo Álvaro.
Creo que tengo trauma infantil, incluso antes de saber qué es eso.
Esto es un rollo…
Gritos, palabras feas, mi madre llorando todo el rato...
Y mira que aquí se está aislado…
Pues nada…
Ahí está…
Cada día.
  
He probado varias cosas…
Lo he intentado con la telepatía…
“No le hagas caso… No le hagas caso… ¡yo si te quiero!”
No funcionó 

Un señor decía cosas…
“¡has sido el peor error de mi vida! ¡No vales para nada! Y encima, ¿ahora preñada? ¡¡Yo me voy! ¡¡Me das asco!!”
En cambio eso si lo oyó…
Y tanto que lo escuchó, por que al rato volvía a llorar
Como siempre… 

Otro día, ya cuando tenía brazos y piernas, lo intenté con patadas y puñetazos.
“¡Los documentos eran para hoy!”
“Lo se señor, es que he tenido una noche horrible de vómitos y nauseas… y…”
“No me cuente su vida señorita, yo no le cuento la mía… ¿vómitos y nauseas? ¿Cree que puedo llegar a la dirección diciendo que no tengo los documentos terminados, por que mi secretaria tiene vómitos y nauseas?”
“Lo siento señor, si me da una hora, podría…”
“Tiene una hora… para recoger sus cosas y largarse de aquí… vómitos y nauseas…” 

¡¡Yo le daba golpecitos!!
Intentaba no hacerle daño, porque, ¡¡vaya si había tenido “vómitos y nauseas”!!
Aquello había sido un autentico terremoto…
Le daba pataditas de “eh mami, que le den, vámonos de aquí a ser felices”
Pero tampoco funcionó.
Es más, ¿sabéis lo que tocaba no?
Otra vez llorar…

Así cada día…
Y ya han pasado 8 meses desde que estoy aquí.
Mi madre llora más que habla.
Y a veces, cuando habla, dice cosas como “ojala hubiese tenido más cabeza” o “dios… ojala no estuviese embarazada”…
  
Y al final te das cuenta de que era yo…
¡Todo el tiempo lo he sido!
No quiero que llore más…
No quiero que sufra, no lo merece…
La quiero demasiado y ni si quiera le pongo cara…
  
Pero tengo un plan…
Lo he probado y casi la lío, así que tiene que funcionar…
  
“¿¿Mamá?? ………….¡¡ Por favor!! ¡¡Ven a buscarme!!............
¡¡Algo no va bien!!...........¡¡ es el bebe!!”

Adiós mami…

“¡¡UNA CAMILLA!! ¡¡RÁPIDO!!”

TE QUIERO…yo si…

“¡¡Doctor!!¡¡ Dígame algo!! ¿¿Qué pasa??”

“Señora, su bebé ha muerto… se ha asfixiado con el cordón umbilical… … lo siento…”

……….. ¿Y ahora qué? ……………