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lunes, 21 de abril de 2014

MI DESCONOCIDO...

Llueve.
Hacía tiempo que no escuchaba con atención la lluvia.
Era la hora.
Nuestra hora…

Miro por la ventana y ahí esta…
Sin paraguas, sin abrigo, sin preocupaciones aparentes.
13:03 a.m. 
Siempre se toma un descanso a esta hora.
Siempre descanso con él.

Cada día, a la misma hora.
Mi imaginación en su descanso…
Un desconocido capaz de parar tu vida.

Hace 3 años que las 13:03 es una hora prácticamente sagrada.
Y todo porque él es él.

No bajaré a saludar.
No disimularé mientras hago por cruzarme con él.
No me asomaré a la ventana descaradamente para que mire…
Si es él, me encontrará.

Busqué con la mirada a mi desconocido, sin éxito…
Miré el reloj:13:24 a.m.
Tarde.

Unas manos en mi cintura me giraron de espalda a la ventana.
Ahí estaba.
Mi desconocido perfecto.
Llevamos juntos 3 años y me niego a que sea otra cosa

“Pero, 3 años juntos… sois novios”
NO

Los novios se hacen daño, se relajan, entran en rutinas, discusiones y reconciliaciones…
Los novios se dejan y vuelven.
Tienen momentos maravillosos y nefastos…
Se juzgan, exigen, reprochan, se crecen, se creen imprescindibles y pierden.

Los desconocidos se muestran poco a poco y descubren todo con la sensación única e irrepetible de todas las primeras veces.
Se besan siempre por primera vez, se cogen de la mano por primera vez, hacen el amor por primera vez…

Los desconocidos, se conquistan y se esmeran.
Se ilusionan y proyectan.
Dudan y se colman de incertidumbre.
No hay desconocidos que se cansen de desconocidos porque sería imposible…

Seamos desconocidos que se conocen por primera vez, eternamente.
Porque al desconocer no recordaremos dolor, prejuicios, miedos o inseguridades…
Al desconocer, seremos libres de lo que fuimos y nos preocuparemos en quienes somos.

Por primera vez, seamos desconocidos que se quieren eternamente…

jueves, 17 de abril de 2014

ACTITUD...

¿Sabes esos días que te levantas sin ganas?
Esos en los que te gustaría que el mundo se olvidara de ti unas horas…
¿Sabes, esos en los que abres los ojos y piensas “madre mía, que largo va a ser el día”?
¿Ese es tu día hoy?

Probemos algo…

Levántate de la cama de un salto, no te arrastres.
Estírate con ganas, hasta marearte si hace falta.
Ponte música, esa que hace que te sientas en un videoclip.

¡Métete en la ducha y canta!
¿Recuerdas cuando eras pequeño, que te hacías cosas en el pelo con espuma? ¿hace cuanto que no lo haces? ¿Y a qué esperas?

Sécate con ritmo, a lo Demi Moore en Striptease…
MÍRATE
No, mírate bien… reconócete en el espejo.
MOTIVATE

Coge esa ropa especial, esa del “buen rollo”
Esa con la que te ves de “guapo subido”
“es que es para ocasiones especiales…” HOY es esa ocasión.
¿Hay algo más especial que tomar conciencia de ti mismo y de tu vida?

Sal con entusiasmo.
No pases por el suelo, PISALO.
Mira hacia arriba cuando camines…
“¿Ese edificio es nuevo?”
Probablemente lleva más tiempo ahí que tú…

Mira a la gente, no juzgues, solo observa…
Prueba a decir lo bueno.
Nos encerramos en las cosas que nos faltan, las que no nos gustan, las que nos dan rabia…
Seguro que encuentras cosas buenas en tu vida.

CONTÁGIATE de la buena energía.
Pensar en positivo es la mejor vitamina.
  
Hay problemas, millones, infinitos... 
El dinero, la gente, el trabajo, tu pareja…
Solucionarlos no siempre está en nuestras manos. 

Te va a dar igual lo mucho que te enfades, lo mal que estés o la pereza con la que lo afrontes. 
Seguirán ahí…
El problema es dejarse llevar por el problema.

¿Y si cambias tu ACTITUD?
Igual tarda lo mismo en solucionarse, pero se lleva de otra manera…


Prueba… Siempre estas a tiempo de volver a lo mismo.

martes, 21 de enero de 2014

EVIDENCIA...

Hoy me ha llamado especialmente la atención una palabra…
Si, así, sin más. EVIDENCIA…
Cada uno tendremos en nuestra cabeza lo que para nosotros significa, pero por apuntar algo:

“Por evidencia se entiende la certeza clara y manifiesta de una cosa, de tal forma que nadie puede dudar de ella, ni negarla…”

Vamos, lo que todo el mundo ve, lo que todo el mundo sabe, en lo que todo el mundo está de acuerdo…

Con ejemplos siempre se ve mejor...

  • ENCUENTROS EN EL TRABAJO

- “¡Hola guapi!”
- “eh, que pasa…”
- “UY UY UY… ¿Y esos humos? ¿Mal fin de semana?

Vamos a ver…
Si sabes que no me caes bien, si sabes que se que no te caigo bien, si sabes que no voy a seguirte la conversación, si sabes que para mí supone el mismo esfuerzo que para ti…
¿Por qué te empeñas en poner sonrisa y hacer preguntas que no vienen a cuento?
¡Ahórratelo!

Evidencia = NO NOS SOPORTAMOS

  • AMIGOS/AS

-          “¡Que morena estas tía!”
-          “me fui a la nieve… ¿qué tal las navidades?”
-          “Bien, aunque creo que me he pasado un poco con la comida… ¿no me lo notas?”


Es evidente que has engordado, se ve en los mofletes, en los brazo y en el culo...
Se ve en que llevas el botón del pantalón desabrochado…
Se ve, vamos.

Y aquí, ¿qué quieres que te diga? 
¡Lo que me estas pidiendo es que mienta! Bueno, eso, o estas poniendo la primera piedra para que nos dejemos de hablar... Porque las dos sabemos que como diga “pues sí, pero vamos, que esos son unos días de comer sano y hacer ejercicio…”
Se lía parda…

¡¡LO SABES!! ¿Para qué preguntas?

EVIDENCIA = QUIERES QUE TE MIENTA

  • ENCUENTROS CON PADRES

-      ¿Juan?

-      " Shhhh!! Que  desprietas al a vieja, un scretoooo, sssssssh, ven ven… ssssssss que man liaoo un poquito, y man debido ponr algonnnnn la copa, prque prque no he bebido na”

Por aquí, madres de España, creo que hemos pasado todos… incluso vosotras, y los que vendrán.

Yo lo veo así: Tu hijo, llega a casa, tarda 15 minutos en acertar dónde está la cerradura de la puerta y otros 15 en conseguir meter la llave; va dando tumbos por el pasillo y tropezando con todo lo que pilla, incluso lo inexistente…

A todo esto, tú, madre paciente, madre que solo hay una, lo estas viendo todo desde el final del pasillo…
Y aún así, en serio, ¿lo vas a hacer?

-          “¡Juan! ¿ESTAS BORRACHO?”

Ole tú. Claro que sí madre, OLE TÚ.

EVIDENCIA= LO SABES Y NO QUIERES VERLO


Desde aquí quiero hacer un llamamiento a la HONESTIDAD DE LO EVIDENTE…
Unámonos todos y consigamos que lo evidente, sea más evidente dejándolo en estado puro...
Poque ese estado, es el mejor.



domingo, 20 de octubre de 2013

LAURA (PARTE V)

Llegó a casa dando un portazo. Dejó la caja encima de la mesa y Ana salió del baño con la fregona en la mano.

“Lau… eh… ¿Qué te pasa mi niña? ¿Por qué lloras?”
“No entiendo nada tía… En serio… ¿quién puede querer jugar así conmigo? Te juro que el otro día pensaba si en algún momento le he hecho daño a alguien como para que se vengue…”
“¡Por favor! Deja de decir tonterías… si tú no eres capaz de hacerle daño ni a un pollo…pero necesito algún dato más tía… ¿es por el paquete que ha llegado? ¿Qué era?”
“míralo tu misma…”

Ana abrió la caja y sacó el collar. Lo cogió y se lo puso a Laura en el cuello.

“Vamos a averiguar de que va todo esto, te lo juro”
“¿ahora jugamos a los detectives?... me voy a duchar tía… muchas sensaciones de golpe”
“vale, pero cuidado con el suelo, que está mojado…”

Ana hizo  un gesto con su cara de “Lo siento” y Laura entro al baño riéndose y moviendo la cabeza de lado a lado…
Puso música alta, y desnudándose no paraba de pensar en quién podría ser aquel tipo que quería hacerle daño…

“Naaa… aquel picha-floja era un cobarde como para meterse en mi casa… además no sabe ni si quiera que me he mudado… estará ocupado metiendo lengua…”

Ana, mientras tanto, siguió limpiando el desorden de la noche anterior…
Se puso a limpiar la mesa, cogiendo la caja y lanzándola hasta la cama que estaba a 4 metros más o menos… pero sin llegar a tocar la cama y cayendo directamente al suelo.

“mieeeerda, luego la recojo”

Siguió limpiando el cristal de la mesa del salón mientras Laura salía del baño envuelta en 2 toallas: una al pelo y otra al cuerpo.


“¿estás mejor?”
“Mejor… ¿quieres un té?”
“si, genial”
“¿quieres dejar de recoger y esperar a que me vista y te ayude, porfa?”
“¡¡si ya esta!! Lo bueno de las casas pequeñas es que las limpias soplando”
“anda, haz tú el té mientras me visto”

Al entrar en la habitación cogió la caja que estaba tirada en el suelo…

“bueno, esto podemos tirarlo ya ¿no?”

Y al cogerla…

“pero… ¿qué? ¡ANA!¡MÍRA, VEN!”
“¿Qué tía, qué?… ¡ay mi madre!”

La caja al caer al suelo de golpe, había descubierto un sobrefondo con un sobre pegado.

“a ver…”
“¡¡espera! ¿Y si han echado veneno en la hoja como en la peli de “El nombre de la rosa?”
“¡Anda ya Ana! No me seas peliculera ¿eh?”
“¡Ooooh! Perdona, es que a mí nunca me había pasado esto antes, llámame rara… gente que entra en mi casa, collares que desaparecen y reaparecen después en cajas con compartimentos secretos… muy normal todo… pero la peliculera soy yo”
“shhh! A ver, ¡es una carta escrita a mano!
“¿qué dice…?”

Querida Laura:
Todos estos años has sido mi inspiración para muchas cosas, en realidad para las fundamentales de mi vida. Me enseñaste que los valores más importantes son la familia y el respeto, y que uno de los peores defectos que puede tener alguien es el egoísmo…

“¡¡qué fuerte tía, es alguien que te conoce!!”
“¡¡Ana!! Shhhhh...”

Me enseñaste que ante las situaciones difíciles, hay que sacar pecho y pelear como el mejor guerrero.
Como el guerrero que sabe que va a ganar la batalla.
Pero tu guerra ahora, es otra.
Otra diferente a la mía, cuando en esta batalla deberíamos estar juntos.
Siento haberte dado el susto del collar.
Y siento el desorden de los muebles, pero no me podían pillar porque me la cargaba.
No quise hacerte daño y si lo hice, lo siento en el alma…
Quise que comprendieras mi sensación.
La sensación de perder algo que realmente te importa, que necesitas llevar constantemente contigo para que te de fuerza, que te da esa seguridad única en los momentos de bajón.
Lau, tu eres mi collar… y me has dejado con la yugular al descubierto en la batalla más dura de mi vida.
Ya no soy guerrero, ya no puedo pelear sin mi escudo. Sin ti.
Reacciona.
Los sueños están bien… pero no vale cualquier momento…
Te quiero y te necesito.

“¿¿y YA??”
“ya… no pone nada más…”
“¡déjame la caja! Igual tiene otro compartimento que no hemos visto…¡¡EH!!¡¡LAU!! ¡¡VUELVE CONMIGO!!”

“Ya, si, si… eh… toma…”

domingo, 11 de agosto de 2013

¿A qué tiene miedo?


Estoy asqueado de todo. Otro día más de trabajo. Otro día más.
Me da la sensación de que nada me llena. Nada me sorprende. Nada me impacta.
No llego a sentir emoción. Ni amor. Ni ganas.
No recuerdo lo que es reír ni llorar. Soñar o vibrar.

NADA. Parece que he muerto.

Salgo a la calle buscando un aliciente, algo que me despierte. Que me reviva.
Pero ahí esta. La misma calle de cada día. El mismo ruido. Los coches. La gente…
Gente. Desconocidos que caminan sin prestar atención a nada. A nadie.

Y NADA. Parece que he muerto.

Llego a la oficina y allí están. Cada uno en su ordenador, pegados a la pantalla y sin levantar la vista.
Me siento. Dejo el maletín y comienzo a trabajar.
Suspiro. Las horas pasan y salgo a comer.
No tengo hambre, pero es la hora. La que marca el jefe. La que a él le parece correcta.

Y NADA. Parece que he muerto.

Alguien se cuelga de mi mano. Una mano pequeña y caliente, que aprieta la mía y me tira hacia abajo.
“señor, un secreto”
Me hizo un gesto con la otra mano para que me agachase.
Poniendo la mano en mi oído susurró “¿a qué tiene miedo?”
Y se fue. Me dio un beso en la mejilla y se fue al lado de una joven indigente que parecía ser su madre.

¿A qué tiene miedo?
Esa frase retumbaba en mi cabeza como si estuviese constantemente susurrándola al oído…
Aquella pequeña criatura de apenas 8 años descolocó mi hastío con 4 palabras.
“¿A qué tiene miedo?”

Abrí una botella de vino al llegar a casa.
Reflexioné. Pensé. Medité…
Una noche entera sin dormir y no tenía respuesta…
“¿A qué tengo miedo? A las arañas, al paro, a una enfermedad letal, a quedarme solo…
Hay muchas cosas. Pero ninguna me permitía cerrar los ojos y dormir.

La mañana siguiente me levanté de un salto de la cama.
Por la misma calle, por el mismo cruce, por el mismo trazado de cada día.
Busqué a aquella pequeña criatura de manos pequeñas que consiguió quitarme el sueño.
Allí estaba. A la puerta del mercado donde estaba el día anterior. Junto a la joven.

Me acerqué con respeto y le pedí permiso a su madre para hablar con ella. Asintió.

  -   “pequeña ¿cuál es la respuesta?
  -   “¿a qué tiene miedo señor?”
  -   "A muchas cosas"
  -   “¿Cosas que le pasan ahora?"
  -   “cosas que me dan miedo que pasen”
  -   “¿ve usted el futuro señor?”
  -   “jejeje. No pequeña”"
  -   "entonces si no pasan esas cosas, a usted lo que se le está pasando es la vida”

Me dio un abrazo y volvió a preguntar 
            -  “¿A qué tiene miedo señor?”
Le cogí la manita pequeña y mirando a sus grandes ojos pude contestar
            -  “A no vivir”

En ese momento un “clic” en mi cabeza cambió.
Mi revivir no lo trajo el dinero, el trabajo o la ambición…
Lo trajo una pequeña, desinteresada y llena de sabiduría interior que encontré un día por la calle.
La misma calle que cruzaba cada día.
En la misma esquina donde ella estaba siempre y nunca me había parado a mirar.

Ahora mi vida es mía.
Nada es lo mismo porque nada es igual.
Observo, no miro.
Disfruto, no cumplo.
Me reto, no me obligo.

Y a usted le pregunto “¿Cuál es su miedo señor?”