Mostrando entradas con la etiqueta jovenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jovenes. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de enero de 2014

EVIDENCIA...

Hoy me ha llamado especialmente la atención una palabra…
Si, así, sin más. EVIDENCIA…
Cada uno tendremos en nuestra cabeza lo que para nosotros significa, pero por apuntar algo:

“Por evidencia se entiende la certeza clara y manifiesta de una cosa, de tal forma que nadie puede dudar de ella, ni negarla…”

Vamos, lo que todo el mundo ve, lo que todo el mundo sabe, en lo que todo el mundo está de acuerdo…

Con ejemplos siempre se ve mejor...

  • ENCUENTROS EN EL TRABAJO

- “¡Hola guapi!”
- “eh, que pasa…”
- “UY UY UY… ¿Y esos humos? ¿Mal fin de semana?

Vamos a ver…
Si sabes que no me caes bien, si sabes que se que no te caigo bien, si sabes que no voy a seguirte la conversación, si sabes que para mí supone el mismo esfuerzo que para ti…
¿Por qué te empeñas en poner sonrisa y hacer preguntas que no vienen a cuento?
¡Ahórratelo!

Evidencia = NO NOS SOPORTAMOS

  • AMIGOS/AS

-          “¡Que morena estas tía!”
-          “me fui a la nieve… ¿qué tal las navidades?”
-          “Bien, aunque creo que me he pasado un poco con la comida… ¿no me lo notas?”


Es evidente que has engordado, se ve en los mofletes, en los brazo y en el culo...
Se ve en que llevas el botón del pantalón desabrochado…
Se ve, vamos.

Y aquí, ¿qué quieres que te diga? 
¡Lo que me estas pidiendo es que mienta! Bueno, eso, o estas poniendo la primera piedra para que nos dejemos de hablar... Porque las dos sabemos que como diga “pues sí, pero vamos, que esos son unos días de comer sano y hacer ejercicio…”
Se lía parda…

¡¡LO SABES!! ¿Para qué preguntas?

EVIDENCIA = QUIERES QUE TE MIENTA

  • ENCUENTROS CON PADRES

-      ¿Juan?

-      " Shhhh!! Que  desprietas al a vieja, un scretoooo, sssssssh, ven ven… ssssssss que man liaoo un poquito, y man debido ponr algonnnnn la copa, prque prque no he bebido na”

Por aquí, madres de España, creo que hemos pasado todos… incluso vosotras, y los que vendrán.

Yo lo veo así: Tu hijo, llega a casa, tarda 15 minutos en acertar dónde está la cerradura de la puerta y otros 15 en conseguir meter la llave; va dando tumbos por el pasillo y tropezando con todo lo que pilla, incluso lo inexistente…

A todo esto, tú, madre paciente, madre que solo hay una, lo estas viendo todo desde el final del pasillo…
Y aún así, en serio, ¿lo vas a hacer?

-          “¡Juan! ¿ESTAS BORRACHO?”

Ole tú. Claro que sí madre, OLE TÚ.

EVIDENCIA= LO SABES Y NO QUIERES VERLO


Desde aquí quiero hacer un llamamiento a la HONESTIDAD DE LO EVIDENTE…
Unámonos todos y consigamos que lo evidente, sea más evidente dejándolo en estado puro...
Poque ese estado, es el mejor.



jueves, 10 de octubre de 2013

LAURA (II PARTE)

El móvil comenzó a sonar. Casi se le sale el corazón por la boca. Estaba claro que hoy era día de sobresaltos, éste menor que el de que te roben en casa, claro.

“Numero oculto… No estoy para cachondeito hoy…”

No lo cogió. Marcos, su ex novio del instituto, había dado su teléfono a todo el pueblo tras romper con ella. De hecho fue ella quien le dejó tras la pillada de “intercambio de fluidos” con Baby, la calentorra del pueblo.

El móvil de nuevo…

“Que pesados coño… ¡¡SI!!”
“¿Señorita Laura Robles?”
“Si, soy yo ¿quién es?”
“Mi nombre es Mónica, le llamo del Conservatorio de Danza. Laura, ha pasado usted la primera ronda de selección para el nuevo espectáculo de Kristian Cellini. El lunes será la ronda final. A las 12:00 de la mañana en la misma sala que hoy”
“¿De verdad? ¡Gracias! ¡Muchas gracias! ¡Allí estaré, claro!”

Por fin una noticia buena hoy.
Se puso delante del espejo y con tono de burla recordaba a aquellos que la desanimaban a irse a Madrid…
“¿A bailar? ¡Tú estas loca! ¿Sabes la cantidad de gente buena que hay en Madrid…? No te van a coger nunca chalada…”
Pues para no cogerme nunca… primera prueba y primera alegría. ¡Vamos allá campeona!
Necesito aire… muchas emociones juntas hoy…

Cogió su chaqueta, sus cascos y salió a dar una vuelta por las frías calles de Madrid.
No era tarde, las 20:00 aproximadamente, y si había algo que le gustaba hacer era caminar sin rumbo sintiendo el frío en la cara. Era “su momento” del día.

“¿Y si vuelven a entrar? Se supone que la gente cuando pasa eso cambia la cerradura. Mañana hablaré con un cerrajero… Dios, ¡pero si no tengo un duro! Y encima ahora a cambiar la cerradura…”

Rondaban por su cabeza mil cosas. Hoy su momento de relax no estaba saliendo como esperaba.

“A parte de la agencia, necesito otro curro. Uno que me permita tener un extra fijo para llegar a fin de mes… esta claro que con las sesiones de fotos y anuncios temporales no me llega”

El tiempo que había pasado en Madrid había sido el suficiente para elegir su sitio favorito de la capital: El Templo de Debot. Podía pasar horas sentada en la fuente, escuchando música y viendo pasar a la gente. Le encantaba imaginar historias… ¿A dónde va la gente? ¿A qué se dedicará por la pinta? ¿Por qué están allí?
Hoy no. Hoy estaban ella y sus preocupaciones.

Miki me dijo que curraba en un bar el fin de semana… igual necesitan más camareros… Si no, el Starbucks, aunque lo de sonreír todo el día…

De pronto, su mirada se paró en la valla del fondo.
“¡¡No me lo puedo creer!! ¿Es él?… ¡¡si!! ¡¡Es él!! ¿Como se llamaba? No le puedo decir “vecino”

Levanto el brazo efusivamente y saludó como si fuera la persona a la que más quería ver en ese momento.
El joven la miró, se quedó descolocado y siguió estirando…
Laura bajó el brazo en seguida, sintiéndose la tipa más idiota del lugar.

“¿y a este idiota qué le pasa? En mi casa tan majo hace unas horas y ahora ni saluda… Todos los guapos son idiotas…”

Llegó a casa, con una sensación rara, entre miedo y cansancio.
Puso la mesa de la cocina detrás de la puerta, a modo de seguro, después de cerrar con pestillo, llaves y dejarlas colgadas en la puerta (se supone que así es más difícil entrar).

“Estoy muerta… bueno, mañana ya viernes. Mamá, vaya día. Te quiero muchísimo. Buenas noches”

El timbre…
“¡Venga hombre! ¿Y ahora qué?... ¡¡NO ESTOOOOOY!!”

Llamaron insistentemente 5 o 6 veces más, sin parar.
“¡VOY! ¡¡VOOOY!!”
“Abre perra, ¡¡que soy yo!!”
“¡¡No me lo creo!! ¿Qué haces aquí?”

Todo esto mientras quitaba el mini- fuerte que se había montado detrás de la puerta…
“Te conozco bien Lau, algo grave te ha pasado… tu no pides socorro nunca tía”

Se fundieron en un abrazo. Era Ana. No la esperaba hasta el sábado. Y allí estaba.
“¡woooow! Vaya mini palacio ¿eh?”
“ya tía, no me da para más”
“esta genial… ya quisiera yo uno para mi. Pero ¡mírate! Si parece que hasta te has hecho más mayor en estos días”
“no me hables...”
“¿una cerve y me cuentas?

Estuvieron hasta la madrugada poniéndose al día. Ana se quedó loca con lo que había pasado con el collar.
“Mañana mismo cambiamos la cerradura. Lo importante es que tú estas bien. ¿Quieres que busquemos otro piso gorda?”
“¡No! Este me gusta… además por este precio poco vamos a encontrar”
“bueno, al pastel amiga, ¿de maromos qué? ¿Cuántos han caído ya perrilla?”
“Tía, ninguno… pero me pasó algo curioso esta tarde…

Le contó la historia del vecino y lo que había ocurrido en el Templo de Debot.
“¿Entiendes algo? ¡Porque yo lo flipo!”
“Espera, espera cabeza de chorlito… ¿me lo dices en serio? ¿No has caído en lo que estás diciendo no?”

Laura se quedó mirándola con cara de “¿qué me estás contando?”

“¡¡Lau, tía!!¡¡ Él no te vio!! Le dejaste en la puerta como a un perro. ¡¡No te pone cara mamarracha!!”
“Dios… vale si, soy idiota…”


Las dos comenzaron a reírse como hacían siempre. Corrieron litros de cerveza. Fue una noche larga. Pero de esas noches que no se olvidan. Una vez más, Ana estaba allí cuando la necesitaba. Una vez más, la amistad verdadera le salvaba del vértigo de afrontar esto sola.

lunes, 7 de octubre de 2013

Laura (PARTE I)

Cogió entre sus manos lo que parecía el utensilio con el que habían forzado la puerta, un barrote de hierro con el borde afilado...
Estaba aterrorizada. 
La respiración se entrecortaba y cada vez le resultaba más complicado avanzar hacia el salón  por culpa del tembleque de sus piernas.
Estaba todo patas arriba, tirado por el suelo, roto.

El sueño de la independencia le había durado poco.
12 días exactamente.
Nadie creía que finalmente apostaría de verdad por cumplirlo, por salir del pueblo.
Pero no tenía miedo a nuevas aventuras.
A nuevas experiencias lejos de vecinos y cabras.

Ahora todo parecía desvanecerse... no, se había desvanecido.

"¿HOLA? ¿HAY ALGUIEN? ¡TENGO UN ARMA!"
¿En serio Laura? (Dijo para sus adentros) Si te contestan ahora, te desmayas campeona...
“SE QUE ESTAS AQUÍ, ¡¡NO TE ESCONDAS!!”
            Mejor dicho, no salgas, por tu madre…

Ni un solo ruido. Nada.
Parecía que la persona que había desvalijado la casa había encontrado lo que buscaba…
¿Pero qué era?

“Hijos puta… y ¿ahora que se supone que tengo que hacer? ¿Llamar a papá llorando?... Mira como está esto…”

Era un estudio chiquitito en el centro de Madrid. No llegaría a los 40 m2. Pero era su “bombonera” Su templo. Lo que había conseguido por sí misma.

“Vale, vale… Espera un momento… ¿Qué coño significa esto? No se llevan la tele, ¿pero me cogen el colgante de mi madre?”

No era un colgante que tuviera nada especial, más allá del significado emocional. Su madre se lo regaló antes de morir.
“Cuando tengas miedo, cuando te sientas sola, cuando creas que nada tiene sentido, apriétalo fuerte y piensa en mí. Te daré la mano y encontraremos el camino, cariño”

Llevaba 7 años aferrada a ese colgante. No se lo quitó desde que su madre falleció. Y justo el día que tiene que dejarlo en casa por la audición para el Ballet Nacional, esa audición en la que no se puede llevar ningún tipo de colgantes ni nada semejante. Era un día muy importante y le encantaría haberlo llevado encima, pero el miedo a poder perderlo entre tanta gente, tanto movimiento y tanto nervio, hizo que lo guardara en el joyero.

“Lo había dejado aquí… sé que lo había puesto aquí”

Empezó a revolverlo todo, más aún… quizás al tirar las cosas, al ladrón se le cayese al suelo…

“¡¡NO ME LO PUEDO CREER!! ¿DÓNDE COÑO ESTÁ?”

Después de una hora recapitulando las cosas que se habían llevado, la lista era ridícula: el colgante y una foto de Laura sobre las rodillas de su madre.
Cogió el teléfono.

“Ana… Bien tía… Oye, ¿te puedes venir a pasar el fin de semana conmigo? Te necesito…”

Eran amigas desde que tenían conciencia. Siempre habían estado cerca la una de la otra, en lo bueno y en lo malo… ambas tenían un símbolo de “infinito” en el dedo meñique por un juramento que hicieron de pequeñas “para siempre, te quiero infinito” Eran más hermanas que muchas hermanas de sangre.

Al colgar, tuvo la sensación de alivio que sólo Ana conseguía provocarle.
Respiró.

“Venga, vamos allá… dónde se mete Mary Poppins cuando se la necesita”

Comenzó a recoger con fuerza. Dos de sus mayores virtudes eran la calma y la positividad que de tantos malos momentos la habían sacado.
Su cabeza no paraba de dar vueltas…

“¿Por qué el colgante? ¿Qué tipo de persona se arriesga a entrar en una casa a robar un colgante que no vale nada?”

De pronto un escalofrío le recorrió el cuerpo.

“¿Y si ha sido Juan?”

Juan era el conserje del estudio de danza. 48 años, 1,90 de estatura, cuerpo corpulento, barriga desarrollada y una mirada lasciva que todo el mundo odiaba. Cada vez que lo veía, Juan saludaba sacando la lengua hacia la comisura. Pensaría que era erótico, pero era lo más vomitivo del día.

“Juan me preguntó antes de ayer por el colgante y le conté la historia… Naaaaa… no puede ser. Lo que parece claro es que tiene que ser alguien que me conoce y me quiere asustar, dándome donde duele…”

Estuvo 3 horas recogiendo todo. Y pensando en las 340.000 posibilidades que se le habían venido a la cabeza. De pronto, el timbre.

“¡Dios! Que susto… ¡¡VOY!!”

Aún no conocía a nadie en la Ciudad más que a la gente del conservatorio de danza, y a ellos no les había dado su dirección.
Se asomó a la mirilla de la puerta.

“¿SI?”
“¡Hola vecina! Estoy oyendo ruidos muy fuertes  y me preguntaba si estas bien”

¡¡Dios mío!! ¿Quién era aquel tío? La dejó sin aire… ¡¡Estaba tremendo!! Pero espera… Acababan de robar en su casa… No hay una norma que diga que los ladrones no pueden ser guapos ¿no? ¿Y si era él? ¿Y si era su asaltante? Claramente no podía abrir la puerta…

Pero ¿y si no lo era? ¿Cómo quedaría con aquel chaval que a parte de estar tremendo, se había interesado por ella?

“Ehhh… ¡Si! Eh… todo bien, siento los golpes, es que con esto de la mudanza… uffff… jeje… pero ya paro, disculpa”

Ojalá sea el ladrón, porque estoy quedando como una subnormal…

“¡Vale! ¡Me alegro de que vaya todo bien misteriosa vecina! Bienvenida, por cierto”

Y se fue.

“¡Gracias!”
Mierda Laura, ¡tarde!

Se asomó a la mirilla para ver cuál era el piso al que iba. Justo a la derecha de la puerta de enfrente.

Bien vecino… te tengo fichado.

domingo, 16 de junio de 2013

¿NEGATIVAS?

no, no, NO

Ya no me sorprende, he conseguido que no me duela
Lo he escuchado muchas veces
pero nunca ha generado lo mismo 

Y menos ahora

Porque de tu negativa, saco mi orgullo
De tu patada, mi impulso para arrancar de nuevo
De tu desprecio, mi valor para seguir intentándolo

Años de esfuerzo, sacrificios y lagrimas 
Años de soledad, trabajo y decepciones
lejos de la familia, de los seres queridos
y ahora ¿crees que tu "NO"va a tumbarme?

Ahorra saliva, tiempo y esfuerzo

¿qué es no?
¿no me gusta? ¿no me parece interesante? ¿no encaja con la idea?
¿qué es?
¿tanto te cuesta argumentar desde el sillón de cuero de tu despacho?
¿o es que no existe más argumento que la humillación?

Si me importara algo tu opinión te diría los "No" que hacen daño:
No tienes salud
No tienes posibilidades de salir adelante
porque No estas capacitado
No tienes a nadie que te quiera
No diferencias lo verdaderamente importante de lo que No lo es

Y seguiría con usted...
Pero No me aporta nada bueno, nada nuevo
Y es que NO tengo tiempo que perder
porque seguramente me queden muchos "NO" por delante

Pero cuando llegue el "SI", estaré lista
Valoraré lo que me ofrecen
La responsabilidad que me llega
La confianza que depositan en mí

Y llegará, como ha llegado en otras ocasiones...
Ocasiones que hoy son experiencias y NO tiempo perdido como este

Buenas tardes señor
Gracias por recordarme que las cosas más difíciles de conseguir son las que luego más se disfrutan
y las que, gracias a nuestra persistencia y constancia, nos hacen más especiales cuando las conseguimos.

Y si después de este discurso, usted decide decirme SI
llega tarde, yo le digo NO.

lunes, 13 de mayo de 2013

Probador


Mi hermano se gradúa…
Bueno, hacen la fiesta esa de despedida del cole, en la que un montón de niños y niñas con las hormonas disparadas, se visten como adultos (o se disfrazan, mas bien) actúan como niños y beben como camellos…

Le acompañé a comprarse el traje.
¡Estaba tan guapo!
Y al lado del probador, una voz estridente…
“¡con esto no se me marca el canalillo mamá! ¿De que vas? ¡Tráeme el rojo que parece un corsé!”

Miré a mi hermano y mi hermano me hizo un gesto de “¿qué esperabas?”
¿Lo peor de todo? La madre fue a por el vestido rojo sin rechistar
Es entonces cuando das gracias a tu madre por haber sido siempre tan “pesada” con lo tuyo, ya sabes: “hija, eso es demasiado corto… hija a las 11 en casa, como tarde y acompañada… hija ¿Qué tal la fiesta? A ver… ¿échame el aliento?”

Mi hermano se probó el segundo pantalón de traje mientras la niña poseída por Paris Hilton seguía empeñada en que no le marcaba lo suficiente el vestido…
No soy cotilla, pero sí, tuve que mirar…
Y tampoco soy criticona, pero sí, ese vestido no dejaba nada de trabajo a la imaginación…

“Clara va a llevar uno azul eléctrico con escote de barco y abertura hasta el final de la espalda… ¡no puedo ir así! Ella enseña más”
“¡bueno hija! Pues vamos a otra tienda a ver que tienen”

Mi hermano desde el probador soltó una carcajada.
A mi más bien me apetecía llorar...
Vaya dos…
Vaya futuro de niña y vaya desgracia de madre.

La sensación que me dio es la misma que me da en otros muchos ejemplos con otros padres… es algo así como “venga, venga, lo que quieras, pero déjame ya en paz que tengo que hacerme las uñas…”

Nos quejamos de los jóvenes, de la sociedad, de la mala educación, de lo que beben los chavales, de lo pronto que empiezan a consumir, a practicar sexo, a dejar los estudios…
Nos quejamos pensando que son todos un desastre, menos el nuestro “que está con sus amigos en el parque, que me lo ha dicho a mí”

Criticamos el “madre mía… así pasa lo que pasa con las niñas de hoy en día, que no se hacen respetar” mientras les compramos un vestido de “¡eh! ¡Mírame! ¿Cómo estoy?”
… mmmmm ¿en bolas?

Por supuesto que hay chavales maravillosos y padres ejemplares.
Pero ¡ah amigo! Un hijo es de por vida…
Dedicación, constancia, responsabilidad, entrega, educación, disciplina, cuidado, AMOR.

“¡¡Cómo mola tío!! ¿Cuánto dices que te ha dado tu padre hoy para salir? ¡60 pavos! ¡Qué suerte tienes…!”
Pregúntale cuánto tiempo le dedica su padre al día… igual no mola tanto…
Dinero a cambio de perderte de vista… muy bien

Chavales, sois los elegidos… siento decirlo así, pero haced que los espermatozoides que no llegaron a la meta, se sientan orgullosos de vosotros…
Los padres son los que nos tocan…
En ocasiones, si no has tenido suerte, te tocará el arduo trabajo de la educación adulta…

¿Que tu madre te trae el vestido más corto de la tienda?… siéntate con ella y explícale que eso no puede ser. Que al ser tu madre, tiene que buscar que su hija esté guapa, no como un ……….” (rellenar puntos suspensivos con el adjetivo que se te venga a la cabeza)

Mi hermano salió del probador con el segundo pantalón
¡Casi me había olvidado que seguía ahí!

“¡¡Que guapo!! Te queda muy bien”
“¿tu crees? Creo que no me marca suficientemente las tetas…”
“voy a por una talla menos… anda… ¡vamos pieza!”