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lunes, 21 de abril de 2014

MI DESCONOCIDO...

Llueve.
Hacía tiempo que no escuchaba con atención la lluvia.
Era la hora.
Nuestra hora…

Miro por la ventana y ahí esta…
Sin paraguas, sin abrigo, sin preocupaciones aparentes.
13:03 a.m. 
Siempre se toma un descanso a esta hora.
Siempre descanso con él.

Cada día, a la misma hora.
Mi imaginación en su descanso…
Un desconocido capaz de parar tu vida.

Hace 3 años que las 13:03 es una hora prácticamente sagrada.
Y todo porque él es él.

No bajaré a saludar.
No disimularé mientras hago por cruzarme con él.
No me asomaré a la ventana descaradamente para que mire…
Si es él, me encontrará.

Busqué con la mirada a mi desconocido, sin éxito…
Miré el reloj:13:24 a.m.
Tarde.

Unas manos en mi cintura me giraron de espalda a la ventana.
Ahí estaba.
Mi desconocido perfecto.
Llevamos juntos 3 años y me niego a que sea otra cosa

“Pero, 3 años juntos… sois novios”
NO

Los novios se hacen daño, se relajan, entran en rutinas, discusiones y reconciliaciones…
Los novios se dejan y vuelven.
Tienen momentos maravillosos y nefastos…
Se juzgan, exigen, reprochan, se crecen, se creen imprescindibles y pierden.

Los desconocidos se muestran poco a poco y descubren todo con la sensación única e irrepetible de todas las primeras veces.
Se besan siempre por primera vez, se cogen de la mano por primera vez, hacen el amor por primera vez…

Los desconocidos, se conquistan y se esmeran.
Se ilusionan y proyectan.
Dudan y se colman de incertidumbre.
No hay desconocidos que se cansen de desconocidos porque sería imposible…

Seamos desconocidos que se conocen por primera vez, eternamente.
Porque al desconocer no recordaremos dolor, prejuicios, miedos o inseguridades…
Al desconocer, seremos libres de lo que fuimos y nos preocuparemos en quienes somos.

Por primera vez, seamos desconocidos que se quieren eternamente…

sábado, 18 de enero de 2014

FALSOS MITOS DE MUJERES I

Mira, te voy a contar un secreto...
Igual no lo hemos hablado y te estás dejando llevar, mucho, por las pelis.
Pero, las cosas DE VERDAD, las auténticas... a veces gustan más.


Por ejemplo...
En vez de preguntar lo que crees que es "una buena pregunta que me va a sorprender" Prueba a preguntar lo que realmente te interesa. Eso sería emocionante...


No hace falta pedir un vino como si fueras "la leche"... sé el vino que me gusta. Me encanta probar vinos nuevos, pero no me haces ningún favor, así que esa sonrisa prepotente de "ja! y tu querías CUNE..." SOBRA... 


Lo de mirar a la boca todo el rato cuando hablo... Todos sabemos del falso mito de "si te miro a la boca, es porque quiero besarte" Me pone nerviosa, la verdad... Sobre todo si el tema del que estoy hablando es de mi perro muerto... Si vas a besarme, besame. Pero chico, yo que sé... no es el momento.



¿Por qué tardas en arreglarte más que yo?. Toooooodo ese rato que has estado encerrado en el baño, colocando cada uno de tus pelos con cera, no va hacer que me gustes infinitamente más... Cuando sales, no pienso "¡ay mi madre! Eres realmente hermoso después de este rato"... no... y además, sin ofender, tengo hambre y por un día me gustaría comer antes de las 5 de la tarde.

No hagas caída "sexy" de mirada continuamente... Es ridículo. Sabes a la que me refiero ¿verdad? 


Imagínate a George diciendo con la misma intensidad:

- "Nena, te quiero"
o
- "voy a sonarme"
No se...


No me gustan los "cari, churri, cielo, cosita, amorcito" ni ese tipo de motes... No creo que porque no tengamos uno nos queramos menos. Es más, no tener uno me parece mucho más romántico que tenerlo. Mi nombre está bien. Igual no es el nombre más bonito del mundo, pero es mío. 


Me gusta comer las hamburguesas con las manos. Las chuches que engordan y las pelis de miedo. Disfruto con la cerveza que da gases, las patatas fritas con ali-oli y el colacao antes de dormir. Y disfruto aún más con la gente que disfruta de eso. No me fastidies mi hamburguesa hablando de las horas de gimnasio que te vas a meter para bajar las calorías... NO ME IMPORTA


¿Me he explicado?


- Claro cari... Me han hablado de un vegetariano aquí al lado que tienen una cena baja en hidratos y proteínas, ideal para hoy... Tienes unos labios preciosos esta noche...


viernes, 25 de octubre de 2013

LAURA VII (LLEGA EL FINAL)

La intención era buena, pero solamente era intención…
No pegó ojo en toda la noche. 30.000 vueltas en la cama, que no era muy grande, pero que en aquel momento parecía enorme.

“Si tengo que optar por lo que quiero, es fácil… No me habría ido de casa. Además ahora parece que todo empieza a encajar: trabajo, escuela de danza, chico que me ilusiona…”

Se tumbó hacia arriba con los brazos colgados en el cabecero.

“claro que, si es lo que debo de hacer… está claro que mi hermano de 15 años se está comiendo un marrón que no le toca. Además entre mi padre y mi hermano no sabría decir quién es el más inmaduro, así que…”

Cerró los ojos fuerte. Cogió el edredón y se lo puso sobre la cara.
Eso de pequeña le funcionaba para dormir. Ya no era tan pequeña y el peso de la responsabilidad caía sobre los hombros como una mochila.

Encendió la lámpara de la mesita de noche y se levantó a coger el álbum de familia que, desde que murió su madre, no veía.
Respiró profundo antes de abrirlo.

“¡Mírate! Que bonita eres mamá. ¡Y mira al enano! Aquí debía de tener como 3 añitos…jejejeje, papá vaya pintas…”

Entre lágrimas y carcajadas pasaba cada página del álbum.
Ana entró en la habitación delicadamente.

“Lau ¿puedo hablar contigo?”
“Pasa tonta, no te quedes ahí”

Se metió con ella en la cama y las dos empezaron a contar historietas de pequeñas.

“Lau. Eres mi mejor amiga desde parvulitos. Y creo que nunca te he hablado como voy a hacerlo ahora. Tampoco nunca hemos vivido algo como lo de ahora. Pero lucha Laura. Lucha por tu felicidad, por tus sueños, por tu vida. Lucha por lo que crees y por lo que sientes en cada momento. La vida te ha dado uno de los mazazos más grandes que se pueden dar. Pero has tenido la fortuna de tener una madre maravillosa y saber qué es eso. Hay gente que ni se lo imagina, ni sabrá nunca que se siente… hagas lo que hagas Lau, estoy a tu lado. Estoy orgullosa de como estas afrontando las cosas y como le estas plantando cara a la vida. Y estaré orgullosa escojas el camino que escojas”

Ambas, que ya estaban llorando, se fundieron un abrazo…

“y si no eliges el camino del mazizo de tu vecino, no te preocupes, yo te lo cuido encantada…”
“¡¡Anaaaaaa!!”

Le dio un almohadazo en la cara que acabó con Ana por un lado de la cama y Laura por otro a “guerra de almohadas”

“Ana, gracias… siempre estas y sabes el momento exacto para estar. Te quiero”
“y yo boba. Descansa que mañana curras”

Sonó el despertador y parecía que acababa de cerrar los ojos.
Era el primer día en la clínica de fisioterapia y estaba algo nerviosa.

“Ey nueva y a la par reluciente compañera, ¡buenos días! ¿Lista?”
“¡Ey tío! A por todas…”

En hora y media se puso al día de qué tenía que hacer y dónde estaba cada cosa.
La jornada se pasó rápido, sin ningún incidente en su primer día.

“¡Hasta mañana Juanma! No he roto nada, ni matado a  nadie, que para ser el primer día no está mal…”
“Nada mal loca. ¡Hasta mañana! Ah! Intenta dormir algo anda, porque vaya ojeras tú…”
“lo mío se arregla durmiendo… ¿pero qué hacemos contigo?
“Vengaaaa… ¡zas! En toda la boca!”

Tocaba una de las dos cosas que más deseaba del día de hoy… María.
“¡Buenas tardes María! Mire, encontré esto en casa y pensé que le haría ilusión”
“¡Hola Angelico! ¡Has venido! … ¿y esto qué es?”

Abrió el paquete en el que estaban envueltas las típicas muñecas rusas, matrioskas, que estaban en su vida desde que tenía memoria. Eso si, estaban impolutas.

“El otro día me fijé que tenía un montón de figuras por la casa y no vi ninguna como estas… es tan común que pensé que debería de tenerla usted”
“cariño, es un detalle tan bonito… (Le dio un abrazo de los de verdad, de los que se sienten profundamente) pero pasa, que te he hecho cocido”

El tiempo con María era mágico. Las anécdotas de su vida, sus experiencias, la cantidad de cosas que tenía que aprender de aquella mujer…
Era reservada, pero aquella abuela le inspiraba toda la confianza del mundo, así que aprovechó la ocasión

“María, tengo una duda existencial que está acabando conmigo desde hace unos días”
“ay hija, no me asustes, cuéntame”

Puso al día a María de todo lo que le pasaba por la cabeza y la anciana fue contundente.

“Cariño, no hay mejor consejo a seguir que el que se da uno mismo. Las experiencias, las piedras del camino, las soluciones, los problemas… son diferentes en cada uno. Pero piensa que elijas lo que elijas, elije una vida de la que te sientas orgullosa. Y si no es así, elije empezar de nuevo”

No le dio la solución. Le dio algo mucho mejor, el camino para tomar la decisión.

“Es usted muy especial María, muchas gracias por todo…”
“Hija, no soy especial, soy vieja”

Al llegar a casa, Ana abrió corriendo la puerta

“tía, tía, corre, vete a ver a tu chicarrón”
“¿qué te pasa chiflada?”
“correeeeee”
“pero déjame entrar y ducharme ¿no? ¡Que llevo todo el día fuera!”

Se abrió la puerta de Alex.

“¿Laura? ¿Puedo hablar contigo un momento?”
“¡¡Hola! Hola… ¡si! ¡Claro!”
“yo me quedo con esto”

Ana le cogió la mochila y la empujó hacia él.

“Pasa por favor…”
“gracias”

La casa era espectacular. Había juntado dos casas y hecho un loft, diseñado con mucho gusto.
A medida que fueron llegando al salón, atisbó sombras en la pared que se movían en aquella luz amarilla. Todo el salón estaba repleto de velas de distintos tamaños y formas.

En el centro una alfombra de pelo blanco y dos copas de vino posadas en una bandeja.

“vaya Alex, es precioso. ¿Qué celebramos?”
“El habernos encontrado”

La besó y ambos se sentaron en el suelo.

“¿Cómo estás Laura?”
“Bien, la verdad que sorprendida con esto y algo cansada del día, pero ahora muy muy bien… ¿y tu?”
“Loco por ti. Se que es precipitado, raro y todo eso. Y te aseguro que para mí lo es mucho más. Pero desde ayer la sonrisa no se me quita de la boca y tú no te vas de mi cabeza. Siento que la ilusión ha vuelto a mi vida y la verdad que esta vez no quiero perder la oportunidad de que se quede. No te asustes, es sólo que creo que nunca me he sentido así antes”
“¡No! ¿Cómo me voy a asustar Alex? Yo estoy como tú. Es solo que no es tan fácil sabes… ¿te acuerdas de la historia triste que no te quería contar?”
Era la segunda vez que contaba la misma historia en el día. Pero en este caso, no lo hizo desinteresadamente. Al contarle todo, esperaba en Alex una salida. Apoyo y aliento para sentirse arropada en su decisión. Un “voy a por todas contigo, decidas quedarte o irte”

“Entiendo… entonces ¿qué vas a hacer?”
“No lo sé, pero cada vez tengo más claro que no puedo ser feliz si se que mi hermano y mi padre no lo son…”
“Entiendo… ¿así que te vas? ¿Y nosotros? ¿De verdad no quieres saber a dónde podemos llegar con esto?”
“¿qué?”

Un jarro de agua fría. Otra vez. ¡¡Otra vez!!

“Te conozco de dos días. ¿De verdad crees que te voy a poner a la altura de mi familia? En realidad tenía dudas… pero me las acabas de quitar todas de golpe”
“Hombre, no pensarás en tener una relación a distancia desde ese pueblo tuyo…”
“¿Desde ese pueblo mío?

Se levantó de golpe. No pudo contener esa risa nerviosa que le salía cuando las cosas le daban rabia o impotencia.

“Si es que no aprendo… venga Alex, suerte con TU vida, TU felicidad y TU meta”
“¿Te vas? ¿Así, sin más? Al menos quédate un rato y nos acostamos ¿no? No sabes lo que te estas perdiendo...”


Salió gritando de la casa “¡GRACIAS!¡¡GRACIAS ALEX!!” y cerró la puerta del piso sin mirar un segundo atrás.

miércoles, 23 de octubre de 2013

LAURA (PARTE VI)

“maldito mico…”
“¿qué? Lau tía… ¿sabes quién es?”
“Ana, necesito estar sola, vengo ahora”

Cogió una chaqueta y las llaves, sin dejarle a Ana la oportunidad de decir nada más.
Bajó andando, estaba lo suficientemente nerviosa y ansiosa por salir, que el ascensor no era buena idea.
Se fue al sitio, a su rincón de Madrid.
Estaba a unos 25 minutos de casa, pero le daba igual. Necesitaba aire. Necesitaba decidir.

Ya en el Templo de Debot y después de sentarse en el borde de la fuente, sacó del bolsillo la carta que había encontrado en la caja.
Un párrafo, el párrafo que trastocó su plan:
 “Pero tu guerra ahora, es otra. Otra diferente a la mía, cuando en esta batalla deberíamos estar juntos”

“¿y qué se supone que tengo que hacer eh?”
Cogió entre sus manos el collar de su madre que tenía colgado al cuello.

“¿No se supone que la vida es una, que hay que luchar por los sueños, que hay que escoger el camino que uno considera que le hace feliz?”

Se secó las lágrimas con la manga de la chaqueta y se tumbó sobre el murete de la fuente.
El cielo estaba estrellado con una inmensa luna llena iluminando las penumbras de Madrid.

“Si tú estuvieses aquí, nada de esto sería tan difícil… mamá, necesito que me des una pista. Recuerdo cada una de las conversaciones que  tuvimos, pero me debes las que quedaron pendientes, todas las dudas que ahora tengo y no te puedo preguntar. Todos los miedos, las inquietudes, los consejos que ahora me hacen tanta falta. ¿Debo de hacer lo que debo o lo que me gustaría hacer?”

“¡Hola! ¿Estas bien?”

Una cara del revés se puso encima de la suya.
¡Era él! Con su pantalón corto de correr y su camiseta blanca.
No lo volvió a ver desde ese “no reconocimiento” en el mismo lugar.
Esta vez no podía cagarla, estaba claro.
Esta vez se debía presentar como se debe a su “vecino el guaperas”

“¡Hola! Pero… espera un momento ¿cómo sabes que soy yo?”
“¿cómo dices?”
“¡Si! Si no me he presentado cara a cara, ¿cómo sabes que soy yo?”
“¿y cuál es la otra opción si no eres tú?”

Laura se incorporó y su vecino se sentó al lado.

“¿te lo ha dicho el portero?”
“puede ser… o puede ser que al verte sepa que eres tú porque sólo tú puedes ser así”
“¿estás loco?”
“¿y tú?”

Se rascó la oreja izquierda mirándole a los ojos, y después de unos segundos, se puso el collar al cuello y siguió…

“no sabes quién soy ¿verdad?”
“no tengo la menor idea, pero te puedo asegurar que está siendo uno de los momentos más raros de mi vida…”
“¿te parezco guapa?”
“Sin duda”
“¿por eso te has acercado?”
“En realidad si hubieses sido una anciana de 80 años, creo que lo habría hecho igualmente… no me gusta ver a una mujer llorar, sea como sea”
“ah… entonces ¿no quieres ligar conmigo?”

Un silencio entre los dos, mirándose a los ojos, fijamente.
No hubo respuesta verbal.
La respuesta, en este caso, fue corporal.
Acerco suavemente su mano a la mejilla de Laura para limpiarle la lágrima que caía por el pómulo.
Apartó sutilmente el mechón de pelo hacia atrás y se acerco lentamente.

A ella le faltaba el aire. El estomago se encogió y las ganas de que la besara aumentaban a medida que se acercaba.
Ella cerró los ojos.
Él se acercó al oído.

“si considerara que tengo una sola oportunidad contigo, lo habría intentado desde el día que llamé a la puerta de tu casa…”

Laura se separó de él, lo miró y le entró la risa.

“y ahora dime, peculiar vecina alocada, ¿estas bien?”

No podía responder. La situación era tan surrealista a la par que romántica que no quería romper el momento…

“¿qué? No me mires así, ¡yo también tengo mirilla en la puerta! ¿Has cenado?”
“No…”
“vamos”

De camino al local de tacos de la calle Fuencarral, se pusieron al día de sus vidas. La conversación no fue nada del otro mundo, simplemente un “este soy yo” “y esta yo”.  Nada original salvo la absoluta sinceridad con la que los dos destaparon sus cartas de presentación.

4 horas hasta la vuelta a casa. Ni relojes, ni móviles, ni interrupciones de ningún tipo. Solo ellos.

“¿te puedo preguntar por qué estas triste?”
“eeeeehhh! ¿Y tú que sabes Sherlock Holmes? Si no he parado de sonreír ni un minuto…”
“Son tus ojos los que no lo hacen. Hablan de tristeza y miedo”
“Es una historia complicada y larga con la que no te voy a aburrir en nuestra primera cita…”
“¿cita, eh? ¿Primera? así que… ¿te gusto un poco y te gustaría repetir?”
“¡oye!”

Roja como un tomate no supo qué mas añadir.
Pero no hizo falta y tampoco le hubiese dado tiempo.
A la que agachó la cabeza el le subió la cara con la mano y la besó.
Después de desearlo durante la noche, la besó.
Un beso dulce pero contundente.
Un beso que tenía el sabor del primero y la complicidad del último.
Un beso que les hizo quedarse en silencio en el camino de vuelta a casa.
Pero un silencio cómodo. Un silencio más cómodo que cualquier palabra que se hubiesen dicho en ese momento.

Cruce de miradas, de roce de manos, de otros besos como ningún otro beso robados por las calles de Madrid…

“pues aquí nos separamos…”
“si…en realidad unos metros”
“si… que descanses. Me lo he pasado muy bien”
“Que descanses…”

Cerró la puerta de casa, asomándose a toda prisa a la mirilla.
Antes de cerrar, él miró al huequecito de la misma y le guiñó un ojo.
Cerró corriendo la tapa de la mirilla como si la hubieran pillado haciendo algo malo.

“pero ¿a ti que coño te pasa eh?”
“Hola gorda”
“Te he llamado 30 veces tía. Hace 6 horas que te fuiste y no sabía nada de ti”
“Es Manu, Ana”
“¿Qué? ¿Qué Manu? ¿De qué me estas hablando ahora?”
“La carta me la ha escrito Manu, mi hermano tía”
“¿El caniijo?… Oh Dios, Lau, ahora que lo dices, tiene todo el sentido del mundo…”
“y estas 6 horas he estado con él…”
“¿con Manu? ¿Está aquí?”
“No, con Alex, el vecino”
“¿el buenorro?”
“nos hemos besado”
“¿ya? ¿TÚ?”
“Me gusta. Mucho”
“Ay mi madre Lau… ¿y qué vas a hacer? ¿Vas a volver a casa? ¿vas con tu padre y con tu hermano a echarles una mano? ¿Te vas a quedar? ¿Qué vas a hacer con Alex?”
“Me voy a la cama gorda, buenas noches…”
“pero, ¡tía! No me puedes dejar así”

“buenas noches gorda, te quiero”

viernes, 24 de mayo de 2013

MENTIRAS


He mentido, no soy feliz
Quiero a mi mujer, eso lo tengo claro
Pero no soy feliz…
O quizás una vez más me esté mintiendo sin saber que soy el hombre más feliz del mundo

Es de locos
Creo que estoy enfermo o a punto de estarlo

Todo comenzó como un juego desde bien pequeño
-       “Dani ¿te han dado las notas?
-       “no mamá, aún no”

-       Dani ¿has hecho los deberes?
-       “hoy no había papá”

Y te vas haciendo  mayor…
Y entras en una espiral de mentiras un poco más complicada
Creo que lo emocionante está en ser más listo que el contrario…
Aguantar la mentira de por vida o que no te pillen, es vivir muchas vidas en una.

Internet para eso mola…
Desde lo más básico que es mentir en la foto:
-       C@rl@24: “¿el de la foto eres tu? ¡no te creo! Jeje”
-       DaNi3l: “¡si! Bueno, esa es una que me sacaron mis colegas sin darme cuenta, pero me gusta;)
-       C@rla@24: “mmmmm… eres muy guapo. Mira, esta soy yo.
-       DaNi3l: “preciosaJ”

Hasta lo más erótico con el cibersexo:
-       Albita69: “ponte la WebCam y así nos vemos y entramos en calor, ya me entiendes…”
-       TOrO666: “mmm, no tengo webcam… pero qué tal si la enciendes tú y yo te caliento escribiendote…”
-       Albita69: “ay mi torete… ¡que se enciende!”

(Puedes hacer eso o simplemente poner la WebCam de tal forma que no se te vea la cara)
Nunca me han pillado, la verdad…
Es cierto que vives un estrés que la gente que no miente, no tiene
Debes ejercitar muy bien tu memoria y acordarte de repetir la misma mentira a la misma persona
Si no, la lías

-       “Cariño me voy al partido con Carlos”
-       “¿pero no ibas al médico?”
-       “si… pero luego me iré con Carlos al partido, me acompaña él al médico”

Los móviles… PELIGRO
Mucho tiempo estuve con varias chicas a la vez
No es muy complicado si sabes como montártelo
¿Mi truco favorito?
Cambiar los nombres en el teléfono, por ejemplo
            María = Mario *
Laura = fisio 1 (es importante añadir un número o un simbolito para no mandarle el mensaje de la 1 de la mañana a tu fisioterapeuta, o a Mario, tu compañero de trabajo…)

Otra buena: LOS MENSAJE
-       “¿cielo quien te escribe a estas horas?
-       “mi madre, que si mañana voy a comer con ella”
-       ¿a la 1 de la mañana?
-       Si… ¿Qué pasa, no te fías de mi? (aquí viene el tonito de “no me lo puedo creer”) ¿quieres que te enseñe el mensaje y te quedas más tranquila? Porque claro, te he fallado tantas veces, que normal que dudes… vaya tela contigo…
-       No, no… es sólo que tu madre suele dormirse antes… perdona cariño

Me he cansado en realidad
Ha sido divertido durante este tiempo
He sido músico, masajista, ginecólogo, militar…
He estado con 4 chicas a la vez
He conseguido trabajo falseando el curriculum
He estado en Singapur, Londres, Las Maldivas (el PhotoShop es maravilloso)

Pero me he cansado
El problema ahora es como deshacerlo todo…
Mis amigos creen que soy un hombre que no soy
Mi mujer, llevo 3 años con ella y le he sido infiel con más de 10 chicas
Me arrepiento muchísimo y me moriría sin ella

¿Empezar de cero?
¡Tengo 35 años! No puedo tirar la vida que he construido todo este tiempo por la borda
Dios… ¿pero a qué vida me refiero?
¿Quién soy?
¿Qué me gusta en realidad?
¿Qué es lo que quiero?

Solo… así es como debería quedarme
Sin confesar nada, pero castigado por todo
SOLO

Voy a cambiar
Se acabaron las mentiras desde hoy…
Seré un hombre nuevo y honesto

-       “Cariño, te ha escrito Fisio1 al móvil ¿te lo llevo?”
-       “NO”
-       “¿qué mi vida?
-       “ ¡Que no… no te preocupes, ya lo cojo yo”

Se lo que piensas…
El que dice la primera mentira las dice todas juntas
Pero mejor una mentira que te haga feliz, antes que una verdad que te amargue la vida…
¿O no?

https://www.youtube.com/watch?v=9MuI7TxaFUE

martes, 7 de mayo de 2013

Lo que fue...


“¡¡dile algo!!”
“no me atrevo…”
“¿pero qué pierdes? El “no” ya lo tienes… así que…”
“no es tan fácil… el “no” lo tienes en tu imaginación, pero que te lo digan a la cara no es lo mismo. Además siempre queda un ápice de ilusión, de esperanza… ¿qué tendría sin eso? ¿Qué me quedaría con su negativa?”

Hacia 6 años que no lo veía, que no sabía nada de él.
Y allí estaba, después de tantas idas y venidas en mi pensamiento, de tantos “¿qué estará haciendo ahora?” y “¿realmente será feliz con ella?”

Sabía que había rehecho su vida con una chica.
Una tal Jessica…
Barbie en toda regla, de tacones altos, pantalones ajustados y larga melena rubia.

Nada que ver conmigo.
Ni física ni mentalmente según me dijo Oscar
“Es amiga de Tony y estos… la verdad que sois como la noche y el día… no entiendo nada, pero ¡oye! Los dos estáis felices, y eso es lo que importa…”

Felices.
No se porqué pasa esto ahora en mi cabeza…

¿Orgullo? ¿Celos? ¿Rabia? ¿Ego?
Solo rezo para que sea una de esas cuatro …

5 minutos me bastaron con él para saber que era el hombre de mi vida.
Y 5 años de relación para que esa vida que íbamos a construir juntos, se quedara en un proyecto pendiente…

Podríamos decir que nos echamos un pulso en el que perdimos los dos.
Eso si, amor como el nuestro, no creo que exista otro.

He tenido seis años
Seis años de análisis, comprensión, rabia, estabilidad, inquietud, incomprensión… CAOS

¿Existe el amor imposible?
¿Se puede estar enamorado de alguien que no piensa como tú?
¿Qué no entiende lo que quieres?
¿Qué te hace sentir mal a veces?

Ese creo que fue el problema
Incomprensión…
Insistíamos en la importancia de “ir de la mano”
Evolucionar juntos es importante…
Admirar a quien tienes al lado, fundamental

¿Existe una admiración relativa?
Me refiero… ¿una que te haga pensar “es increíble” y luego “no lo reconozco”?
Creo que sí… que nos ha pasado a todos

Pasado… recuerdos, inquietudes, miedos, desconfianzas…
Todo golpea mi cabeza
Pero ahí esta y nada de eso me impide SENTIR

“¡¡venga!! Aunque sea dile “hola”… creo que de eso eres capaz ¿no?”

Me empujó contra él…
Me faltaba el aire y las palabras

“¿¿Ana??... ¡¡HOLA!!”

Dios… ese abrazo… su cara, su pelo sus ojos…
Mi mareo…

“¡¡Mario!! Qué casualidad ¿¿eh??... esto… y ¡¡te has hecho un tatuaje!! ¡¡Vaya!!

(¿¿Qué?? ¡¡Seré idiota!! Tartamudeo… estoy roja como un tomate… y mi primera observación es: te has hecho un tatuaje… Trágame tierra)

“¡Si! De eso hace ya tiempo… ¡pero mírate! ¡Estas muy guapa! ¿Cómo te va todo?”

Empezamos a hablar… como 3 horas que se pasaron en un suspiro, mientras mis amigas y los suyos estaban en la barra tonteando entre ellos…

La música de la discoteca estaba alta, así que para hablar teníamos que acercarnos… y Oh Dios mío, no podía evitar cerrar los ojos de gusto cada vez que se acercaba…

“Me alegro tanto de verte y que podamos hablar por fin normal… sin reproches… porque mira que eras cabezona ¿eh?”
“¡Bueno! Tú no lo ponías del todo fácil… eran tus argumentos o tus argumentos…”
“Es que tú, sabiendo como soy, podrías haber hecho más por que te entendiera”
“¿qué hay que entender? No pedía nada raro…”

No me lo puedo creer… ¿estamos hablando de lo mismo que hace 6 años?
¿Qué?
Pero, en mi imaginación todo iba a ser idílico en nuestro reencuentro…
¿¿Qué esta pasando??
Podemos evolucionar, pero nuestra base no cambia…

“Mario, estás con Jessica ¿verdad? ¿Qué tal con ella?”
“¿Por qué cambias de tema tan radical?”
“Sólo contéstame, por favor. ¿Discutís por las mismas cosas por las que lo hacías conmigo?”
“No, la verdad. No tenéis nada que ver. Y me siento muy distinto con ella que contigo”

Vale, así que ya esta…

“cuando digo distinto, me refiero a que con Jessica he encontrado la estabilidad, la calma, la comprensión, la armonía, el amor de otra forma… Contigo encontré pasión, descontrol, desconcierto, inquietud… pero un amor como no he sentido nunca”

Eran mis pensamientos saliendo de su boca

¿Se lo debía decir?
Ya lo sabría, o debería de saberlo, pero un error común en mí es dar por hecho que la otra persona va a saber lo que pienso…

“Ese amor está en mi. Siento todo… MUCHO. Y me alegro de que hayas rehecho tu vida. Pero ese amor está en mí”
“Lo se. También en mi”
“Lo se”

Nos abrazamos, nos dimos dos besos y nos fuimos
Cada uno a su vida

No dormí esa noche… ni las siguientes
Han pasado 10 días y seguramente una vida
Nuestras vidas
Eliges con la cabeza pensando en la madurez de tus actos, estando seguro de que aciertas con lo racional…
¿Pero qué hay de racional en el amor?

Hay una frase marcada en mi cabeza, esa “bomba atómica” que tengo por cabeza…
“Tu cabeza siempre te indicará caminos que busquen seguridad. Tu corazón, caminos que le den sentido a tu vida y una gran emoción por existir”

Pues decidimos la seguridad, los dos.
Cobardes.
Los dos por igual…
Nuevo pulso, ahora entre cabeza y corazón
Nueva derrota
Para los dos, por igual…

Y después de  mucho pensar, creo que tengo la conclusión…
No hay conclusión

No hay amor perfecto ni hombre perfecto
No hay películas de amor en la realidad
No hay culpables, ni fallos… sólo hechos y consecuencias
No hay teorías, consejos o ejemplos que aplicar en tu relación más que las propias experiencias en la misma
No hay amor imbatible si no se construye coraza entre dos
No hay nadie insustituible, pero el sentimiento puro, muere así, PURO
No hay futuro si vives en el pasado, dejando de lado lo que ocurre en el presente
No hay TÚ o YO… sino NOSOTROS
No hay “No” a un pensamiento antes de escucharlo
No hay amor sin respeto, ni respeto sin admiración e inteligencia

Pero como no hay reglas para el amor…
No hay palabra, escrito, verso o canción más allá de la que haya construido uno mismo…

Este relato me sirve a mí…
Quizás a Mario
Pero no a ti

Tú, vive tu amor
Saca tus conclusiones
No escuches
No temas

AMA de verdad.

Porque hay historias, que aunque no salgan como esperas, marcan para siempre.
Y de todo se aprende
Cuando el pasado te llame, no le escuches, no tiene nada nuevo que ofrecerte...
Solo un bonito recuerdo de lo que fue...
De lo que no es.
De recuerdos no se vive sino de realidades
disfruta de las que tocan en el presente, que mañana serán pasado y recuerdos
¡HAZLOS INOLVIDABLES!

martes, 26 de marzo de 2013

NENA


Llevo 48 días sin salir de casa… casi sin salir de la cama

Tengo 35 años y me parecen los 35 años más tristes de la historia de la humanidad

Sin trabajo
Sin pareja
Sin amigos
Sin familia

Y todo porque estoy bien en “mi burbuja”

Sola se esta bien. A veces...

"Depresión" 

Qué sabrán qué coño me pasa… qué fácil juzgar desde fuera y qué sencillo arreglar los problemas ajenos…
¡¡Que sí!! Que “lo tengo todo… que no tengo derecho a quejarme… que la vida es maravillosa”  

bla bla bla… Contarme algo nuevo.

Teléfonos apagados
Telefonillo desconectado
La única que traspasa mi “fuerte”, endeble “fuerte”, es mi madre

Tenía las llaves de casa, y pese a que las dejaba puestas por dentro, la puerta se podía abrir igualmente…

“Hija… no puedes seguir así… ¡¡lo tienes todo!! ¿No te das cuenta? Una familia que te adora, inteligencia, posibilidades, amigos, salud… ¡¡puedes conseguir todo lo que te propongas!!
Pero, cariño, tienes que levantarte… tienes que mirar por ti”

Mi madre…

Nunca ha sido la típica madre de besitos constantes y regalitos absurdos de niña mimada…
De “que guapa eres y que bien te queda esa camiseta”… 
y creo que es lo que más me gusta de ella… Eso, y que esté…

Como mi padre, pero él no tiene palabras al verme así
Y mira que es la persona más inteligente que conozco y con más labia del mundo…
Pero no con “su niña” así.

Los voy a echar de menos.
Mucho.
Vaya a donde vaya

No soy creyente, la verdad…
No creo en “una vida maravillosa después de la muerte” ni en historias así…
Aunque visto de otra manera, si la vida en vida me parece una mierda, quizás en otra vida al fin encaje.

Yo que se…

Ayer fui a la ferretería a comprar una cuerda gruesa y resistente

“¿De cuantos metros la quiere señorita?”
“mmmm… no lo se… ¿con cuantos metros se puede ahorcar uno?”

El ferretero se rió, pero mi cara no hizo ningún gesto que indicase que fuera una broma…
Carraspeó y me miró fijamente.

“deme dos metros”

He escrito una carta…

No la “típica carta de despedida lacrimógena”…
Eso no va conmigo.
En realidad es una carta de “gracias y adiós”

Me hace mucha gracia la gente que, cuando alguien muere, te suelta el discursito de “en realidad, ahora los que más sufren son los que se quedan”

¿En serio?

No puedo evitar ahogarme de la risa cada vez que lo pienso…
Los que se quedan… claro…
Los que no rehacen su vida a los 3 días y siguen a lo suyo… que de esos, no se nos viene nadie a la cabeza…

¡Vale! Miento…

De vez en cuando habrá un “que linda era, tan risueña y dulce” 
(que tú, si lo escucharas pensarías… “¿pero de quién coño hablarán? ¿Risueña y dulce, yo?”)
Pero poco más… y eso en los primeros años (o meses)

Bueno. Pues esta mañana, colgando la resistente y gruesa cuerda en la barra de dominada de mi fornido y guapo ex, al que pille tirándose a su profesora de inglés en mi propia casa
(Historia que no viene a cuento y que ojala se les salten los ojos de la presión de tanto empujón)
… aparece un tío, y sin haber abierto puerta o ventana alguna de mi cuchitril…

“¿¿Se puede saber quien coño eres y qué haces en mi casa?”

Sus pintas no podían ser más decadentes…
Vaqueros rotos, camiseta negra descolorida, bastante despeinado y con barba de unos cuantos días… Pero, la verdad, es que no era ni desagradable, ni generaba sensación de pánico alguno…
Sólo desconcierto.

“Si, si… ahora te cuento todo el rollo ese de “vengo a salvarte” y bla bla bla…
Pero ¿tienes una cerveza? Estoy seco y con “combustible” parece que me expreso mejor…”

“Oye… ¿me estas vacilando?”

El tipo se levantó del sofá, de MI sofá y se fue derecho a la cocina…
Cogió la cerveza más fría de la nevera…

“¿Quieres una?”

“¡¡NO!! ¿QUÉ HACES EN MI CASA?? ¿¿¿Cómo has entrado??? ¿¿Y QUIÉN ERES TÍO??”

Le dio un trago a su cerveza, bastante largo por cierto, e hizo el típico ruidito de “borracho” cuando acaba de beber su copa… Ese “aaaaaaaaah” que tanto asco da.

“Vale nena, soy tu ángel de la guarda, tu espíritu mensajero, tu guardián, tu bienaventurado, tu protector divino,… pero puedes llamarme “Oh salvador, mi gran salvador, el único e irrepetible…”

Se empezó a partir de risa él sólo

“Vale, voy a llamar a la policía… tienes dos segundos para salir de mi casa, o te juro que te mato”

“Nena… ese carácter tuyo… 
siempre tan desafiante desde pequeña…
Si ya con dos años apuntabas con el dedo como diciendo “ojo conmigo que soy pequeña pero matona…”
Me lo he pasado bien contigo, la verdad… ¡pero dale! No te quiero entretener de tu plan…”

La verdad que os aseguro que en ese momento estaba tan decidida a todo, que no iba a permitir que un gilipollas me retrasase mi camino…

Total, si me iba a ahorcar ¿qué mas da que me robase, o mejor, me matase quitándome del medio rápido…? 

Si era un tarado y quería espectáculo, que se coja otra cerveza…
A mi me iba bien, mientras no incordiase…

“Oye mira, me da igual lo que quieras, cógelo y lárgate… O quédate, pero en silencio…
Tócate los huevos, ni en mi suicidio puedo estar tranquila…”

Intentaba amarrar la cuerda a la barra, pero no era capaz de hacer un nudo suficientemente fuerte como para aguantar mi peso…

“¡Esa boca! ¿cuándo hablarás como las señoritas?… si es que ya lo dice tu madre…”

Seguía peleando con la cuerda y el maldito nudo, chorreando de sudor de tanto intentarlo

“¿Qué sabrás tu de mi madre?”

¡¡Por fin!! ¡¡Parecía que ahora si!! No se como lo había conseguido pero, parecía que aguantaba.

“Nena… ¿y cuánto crees que nos va a llevar esto?
Quiero decir…
¿en cuanto rato volverás a cambiar de opinión y pensar que “la vida puede ser maravillosa, hay muchas cosas por las que pelear, mucha gente a la que querer y conocer” y todo eso …
Lo digo porque yo ya llevo 3 cervezas, estoy con el puntillo y la verdad que verte intentando colgar una cuerda como una loca, tiene gracia un rato… Pero es que ya van unos cuantos minutitos eh? …”

Lo miré con cara de asco, de arriba abajo…

“Lo primero de todo, no me vuelvas a llamar nena o te reviento…
Y lo segundo, si te aburres, ¿por qué no te largas y me dejas en paz”

“¡¡OH!! OHHH… ¡¡perdona Jackie Chan!!
¡¡Mucho valor!! Pero que no se te olvide ese rollo de “mi vida es taaaaaaan dura... 
Soy taaaaan desgraciada que como crispis y no me levanto de la cama porque estoy perdida y no se hacia donde ir… 
¡¡¡oooooohhh!!! ¡¡Vida cruel e injusta!! ¿¿¿Qué va a ser de mí???… no valgo nada… nada tiene sentido…”

Lo decía en un tono tan burlesco, que me recordaba a las niñas repelentes cuando se chinchan entre ellas…

“Mira nena, sólo te voy a decir dos cosas”

No pude más y le contesté 

“Me tienes hasta las pelotas… ¡¡Oh!! ¡¡Gran salvador!!
Espera que las adivine…
1) ¡¡la vida es un regalo de Dios que hay que aprovechar al máximo!! Y ¡¡oooooh!!
2) Piensa en los que te quieren, que les arruinaras la vida para siempre… y todo lo que te queda, que puede ser maravilloso”

Se empezó a reír… MUCHO

“Casi, pero no…
1) Déjate de dramas, que para los Oscars ya hay mucha competencia y no pintas nada con la cuerdita esa ahí puesta…
2) Tienes que comprar cervezas, me las he bebido todas y ¡¡coño!! Vaya cogorza…

Se volvió a carcajear y se fue… ¡¡¡SE FUE!!!...
Desapareció…
Sin más… NI MENOS

Volví en mí…

Y creo que no me he sentido más ridícula en mi vida...

Se que no se lo contaré a nadie, primero, porque nadie me creerían…
Pero sobre todo, porque nunca aceptaré haber sido tan cobarde como para haber pensado en todo aquel paripé…
  
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